El fiscal Rafael Zanni cuestionó además el rol de la escuela a la que asistía la niña y advirtió que podrían investigarse responsabilidades por no haber alertado sobre su grave estado de desnutrición.
La investigación por la muerte de Florencia Gisel, la niña de 10 años fallecida en Chañar Pozo de Abajo, continúa sumando elementos comprometedores contra el padrastro y la madre de la menor. Así lo confirmó el fiscal de la causa, Rafael Zanni, quien brindó detalles estremecedores en una entrevista con Noticiero 7.
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El funcionario judicial destacó que, pese al corto tiempo de investigación, ya lograron reunir “numerosa evidencia” sobre los presuntos maltratos que sufría la niña dentro de su entorno familiar.
“Todos los testimonios hablan de los maltratos que recibían los menores y de los golpes que sufría Florencia”, afirmó.
Zanni explicó que, en base a esos elementos, solicitaron la prisión preventiva para el padrastro, René Orlando Bulacio, medida que fue concedida sin plazo por el juez Diego Vittar.
“Hemos logrado acumular mucha evidencia que habla de la tragedia de la menor y de los maltratos familiares, en especial por parte del padrastro”, sostuvo.
El fiscal también confirmó que la madre de la niña, Viviana Ovejero, continúa imputada en la causa y que la investigación apunta a determinar las responsabilidades de ambos adultos.
Uno de los aspectos más impactantes revelados por Zanni tiene relación con una lesión previa que había sufrido la menor.
“La chiquita se quebró una pierna y vecinos señalaron que el padrastro le había pateado la pierna. Además, nunca la llevaron al médico”, indicó.
Según detalló, fue recién una asistente vinculada a la comisionada de la zona quien intervino para trasladar a la niña al hospital.
El fiscal remarcó además que numerosos testimonios coinciden en que existía una marcada discriminación hacia Florencia dentro del hogar.
“Había una desidia y una discriminación contra la menor fallecida respecto a sus hermanitas de 5 y 7 años”, explicó.
En ese sentido, reveló que una de las niñas declaró en Cámara Gesell que el padrastro “se portaba mal” con Florencia y hacía diferencias entre ellas.
Para los investigadores, uno de los posibles motivos del maltrato estaría relacionado con la supuesta duda de paternidad del acusado.
“Él entiende que Florencia no era su hija biológica, aunque la madre aseguró que sí lo era”, señaló Zanni.
La fiscalía también avanza con nuevas medidas probatorias, entre ellas pericias psicológicas y psiquiátricas, análisis de teléfonos celulares y un estudio de ADN para confirmar el vínculo biológico entre Bulacio y la niña.
“Si se confirma el vínculo biológico, podría aplicarse el agravante por el vínculo y quedar expuesto a una condena de prisión perpetua”, advirtió.
Otro de los puntos que generó preocupación en la investigación fue el estado físico de la menor y el rol de la escuela a la que asistía.
Zanni reveló que Florencia, con 10 años, pesaba apenas 18 kilos y medía 1,15 metros, parámetros muy por debajo de los valores normales para su edad.
“Consulté con pediatras y me dijeron que una niña de 10 años no puede pesar 18 kilos ni medir 1,15 metros”, afirmó.
El fiscal describió además el estado en que encontró el cuerpo de la menor.
“Se veía claramente desnutrida. Sobresalían los huesos, las rodillas marcadas y la cabeza se veía más grande por el estado corporal”, relató.
En ese marco, cuestionó el accionar de las autoridades escolares y adelantó que podrían existir nuevas imputaciones.
“La escuela tendría que haber advertido esta situación y al menos poner en conocimiento a las autoridades”, expresó.
Finalmente, confirmó que en los próximos días declararán responsables académicos y que la fiscalía evaluará si corresponde avanzar con imputaciones vinculadas a una posible omisión de deberes.