La artista británica reflexiona sobre sus inicios, la maternidad y su nuevo disco “Loveland”, en una etapa marcada por la madurez personal y creativa.
La actriz y cantante Suki Waterhouse vive un momento de transformación, combinando su carrera artística con su vida familiar mientras se prepara para lanzar su tercer álbum, “Loveland”, en julio.
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Durante un encuentro en Notting Hill, el barrio londinense donde pasó gran parte de sus veinte, la artista de 34 años se mostró reflexiva sobre su recorrido. “Cada vez que vuelvo acá, me conecta con quien era”, expresó con nostalgia.
Tras su reciente paso por la Met Gala, Waterhouse reconoció que sus salidas públicas son menos habituales desde que se convirtió en madre. Junto a su pareja, el actor Robert Pattinson, tiene una hija de dos años, cuya identidad mantienen en reserva.
Suki Waterhouse y Robert Pattinson.
El nuevo disco refleja esa etapa de cambios: combina recuerdos de una juventud intensa con el deseo de una vida más íntima y estable. Con influencias del rock de los años 70, aborda temas como el amor, la maternidad y la identidad.
Con una carrera que comenzó en el modelaje y continuó en la actuación antes de consolidarse en la música, Waterhouse asegura que hoy se siente más segura de su rumbo. “Quiero seguir creando y quizás agrandar la familia”, concluyó.
