El fenómeno se relaciona con los restos acumulados en el cabello que interfieren en el proceso de coloración.
Muchas personas creen que cuando un color de la tintura del pelo no queda como esperaban, el problema está en la fórmula o en el profesional.
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Sin embargo, existe un fenómeno poco conocido llamado “química involuntaria”, un conjunto de factores invisibles que alteran la estructura del cabello y afectan directamente el resultado del color.
Así lo indica Mariela Taratuta, experta en coloración y salud capilar, quien añade que la química involuntaria ocurre cuando sustancias externas o internas modifican la fibra capilar sin que la persona sea consciente de ello. Esto puede provocar que el cabello rechace el color, cambie de tono inesperadamente o presente resultados desparejos.
Además, explica que algunos medicamentos pueden modificar la composición química de la fibra capilar. Tratamientos hormonales, ciertos medicamentos para la piel, antidepresivos y otros fármacos pueden afectar la porosidad, la pigmentación y la capacidad del cabello para retener color. “En muchos casos, la clienta afirma que siempre utilizó la misma fórmula, pero de repente el color ya no responde de la misma manera”, dijo.
El impacto del cloro y los metales pesados
El agua de piscinas y algunas fuentes de agua contienen minerales y metales como cobre, hierro y calcio. Con el tiempo, estos minerales se acumulan en el cabello generando oxidación interna. Esta acumulación puede provocar tonos verdosos en rubios claros, colores opacos, falta de brillo y dificultades para lograr resultados precisos en procesos de coloración, señala la experta.
En tanto, comenta que es frecuente observar cabellos que parecen saludables visualmente, pero que contienen una alta concentración de minerales que interfieren con cualquier servicio químico.
Al hablar de hidroquinona y productos dermatológicos, manifestó: “Muchas personas utilizan productos dermatológicos que contienen ingredientes capaces de generar reacciones químicas cuando entran en contacto con oxidantes utilizados en coloración. Uno de los ejemplos más conocidos es la hidroquinona, utilizada en tratamientos despigmentantes. Cuando existe acumulación de estos componentes, el cabello puede reaccionar de manera impredecible durante procesos de color o decoloración”.
“No solamente los metales afectan la coloración. Siliconas pesadas, residuos de productos de styling, contaminación ambiental y minerales presentes en el agua pueden crear una barrera alrededor de la fibra capilar. Esta barrera impide que el color penetre correctamente, generando resultados desiguales y menor duración del color”, aseveró.
¿Por qué algunos cabellos no toman color?
Cuando un cabello presenta alteraciones en su pH, acumulación de minerales o cambios estructurales provocados por factores externos, la fibra pierde su capacidad normal para absorber y retener pigmentos. Por esta razón, dos personas pueden recibir exactamente la misma fórmula y obtener resultados completamente diferentes, indica Taratuta. “Antes de colorear, es fundamental realizar un diagnóstico profundo del cabello y del cuero cabelludo, identificar posibles acumulaciones químicas y restaurar el equilibrio de la fibra capilar”, dijo a la vez que remarcó la importancia de preparar el cabello antes de colorear.
“La coloración moderna ya no consiste únicamente en aplicar una fórmula. Hoy sabemos que el éxito del color depende de la preparación previa del cabello. Protocolos de limpieza profunda, eliminación de metales, balance de pH y reconstrucción de la fibra permiten obtener colores más duraderos, brillantes y predecibles. En este contexto nace una solución profesional diseñada para eliminar residuos acumulados, minerales y contaminantes que interfieren con los procesos químicos. Su acción ayuda a balancear el pH de la fibra capilar y prepara la hebra para absorber de manera uniforme el producto de coloración”, indicó.
Además, agregó: “Restaurar el equilibrio natural del cabello optimiza la penetración de los pigmentos, mejora la fijación del color y contribuye a obtener resultados más precisos, intensos y duraderos. Es el paso previo ideal para cualquier servicio de coloración, especialmente en cabellos expuestos a químicos, agua con minerales o acumulación de productos cosméticos.
La salud capilar comienza mucho antes de aplicar el color. Entender la química involuntaria es comprender que muchas veces el verdadero problema no está en el tinte, sino en todo aquello que el cabello ha acumulado silenciosamente durante años.