Este mes, la Tierra capturará temporalmente el asteroide 2024 PT5 como una nueva mini-luna que permanecerá durante aproximadamente dos meses.
Durante el presente mes, la Tierra experimentará un fenómeno astronómico notable al capturar el asteroide 2024 PT5, que funcionará como una mini-luna. Este asteroide, a diferencia de la Luna que ha orbitado nuestro planeta durante cerca de 4 mil millones de años, estará presente solo por un período limitado de dos meses.
El asteroide 2024 PT5 regresará a su trayectoria habitual en un cinturón de asteroides que orbita el Sol, tras este breve encuentro con la Tierra. Este evento fue descubierto por un equipo de científicos que estudian eventos de miniluna, quienes monitorean constantemente objetos nuevos para identificar interacciones gravitacionales interesantes.
El profesor Carlos de la Fuente Marcos, autor principal de la investigación y experto de la Universidad Complutense de Madrid, afirmó que: “El objeto que nos va a visitar pertenece al cinturón de asteroides de Arjuna”. Este cinturón secundario está constituido por rocas espaciales que siguen trayectorias similares a la de la Tierra, situadas a una distancia media del Sol de aproximadamente 150 millones de kilómetros.
Los asteroides del cinturón de Arjuna son parte de la población de objetos cercanos a la Tierra, lo que significa que pueden aproximarse a nuestro planeta. Según Marcos, algunos de estos cuerpos pueden acercarse a 2,8 millones de millas de distancia, lo que permite que su energía geocéntrica se vuelva negativa y se conviertan en lunas temporales.
Este proceso de captura comenzará la próxima semana y se extenderá por aproximadamente dos meses. “Se podría decir que si un satélite real es como un cliente que compra productos en una tienda, objetos como 2024 PT5 son mirones”, explicó el profesor Fuentes.
Los episodios de miniluna pueden clasificarse en dos categorías. La primera incluye encuentros prolongados, donde el asteroide completa una o más revoluciones alrededor de la Tierra, mientras que el segundo tipo abarca encuentros breves que pueden durar solo días o semanas. Estas capturas temporales son relativamente comunes y se producen varios episodios por década.
Hasta el momento, la ciencia ha identificado pocos objetos sometidos a capturas prolongadas, mientras que han sido documentados varios episodios cortos. La expulsión de estos objetos se atribuye a perturbaciones gravitacionales provocadas por el Sol, lo que contribuye a la variabilidad de estos eventos en el espacio.