Tras la salida de Manuel Adorni, el mandatario busca cerrar la crisis política y reordenar el Gobierno con Diego Santilli al frente de la Jefatura de Gabinete.
Por Edgardo Alfano en TN
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El presidente Javier Milei dio vuelta la página sin perder un instante y considera que, para el gobierno, el “tema Adorni” ya es cosa del pasado. Quiere que todos se concentren en lograr del Congreso el paquete de leyes que son fundamentales para que la administración libertaria ponga proa hacia la campaña por la reelección presidencial.
Esa es la misión que pusieron en manos del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantendrá el control de lo que fuera el ministerio del Interior, hoy nuevamente degradado, para priorizar la relación con los gobernadores.
De todas formas, Karina Milei afianzó su poder. Será la que supervise las reuniones de la mesa política del gobierno, las negociaciones con el Congreso y las alianzas electorales en todo el país.
Un hombre de su confianza y que viene de la gestión de Adorni, Ignacio Devitt, pasó a ser el vicejefe ejecutivo de Santilli y la vicejefatura de Interior recayó en Gustavo Coria, un hombre del “Colo”, que coordinará la relación con las provincias, los municipios y los legisladores nacionales de ambas cámaras.
No fue un gesto menor la presencia de 12 gobernadores y el jefe porteño, Jorge Macri, en la asunción de Santilli. Fueron una pieza fundamental a la hora de dejar en suspenso, en ambas cámaras del Congreso, el llamado a interpelación de Manuel Adorni para luego destituirlo a través de una moción de censura.
Sobresalieron dos peronistas que han votado algunas leyes en sintonía con la Casa Rosada mientras sus provincias suelen ser beneficiadas por el poder. Raúl Jalil de Catamarca y Osvaldo Jaldo de Tucumán.
En cambio, los peronistas combativos -encabezados por el jefe bonarense Axel Kicillof-, estuvieron ausentes.
Los presentes en Balcarce 50 fueron testigos de la puesta en escena que armó Milei para despedirse del ahora exjefe de Gabinete. Después de la asunción de Santilli, el mandatario llamó a Adorni, que estaba a un costado esperando la seña presidencial, para unirse los tres en un fuerte y prolongado abrazo.
A partir de ese momento, Adorni habrá sentido cómo el paragüas protector del gobierno se cerraba y lo dejaba a la intemperie para hacer frente a un muy complejo panorama que se le abre en la justicia que investiga su patrimonio, la compra de viviendas, los viajes al exterior, los impresionantes gastos en dólares y en efectivo y hasta las tarjetas de crédito que pusieron funcionarias de la Casa Rosada para la compra de electrodomésticos, sábanas, un sommier y hasta complementos para juegos electrónicos.
La información que les llegó a los Milei desde el juzgado de Ariel Lijo, donde el fiscal Gerardo Pollicita trabaja sobre las declaraciones juradas de Adorni, sus tarjetas de crédito y sus compras en efectivo, no deja lugar a muchas dudas.
Después de cumplir con algunas cuestiones de estilo, como pedirle información para justificar todo lo que tiene Adorni, el camino de la declaración indagatoria sería lo más probable, con su posterior procesamiento.
Por lo pronto ya hubo una señal del paragüas cerrado. El juez Lijo estableció que Adorni le tendrá que pedir autorización cada vez que quiera salir del país.
Lo cierto es que para Milei, que públicamente sigue defendiendo a Adorni, este tema “ya fue” y le pide a todos sus funcionarios concentrarse en la nueva agenda de gobierno, que ya comenzó a moldear con su mesa política.
Para el ministro de Economía, Luis Caputo, y para su par de la motosierra, Federico Sturzenegger (Desregulación y Modernización del Estado), ha sido un alivio grande la salida de Adorni porque le permitirá avanzar con distintos proyectos que no podían imponer en la agenda parlamentaria.
En la agenda está la ley del super-RIGI, que tiene media sanción de diputados; la reforma a la Inocencia Fiscal, para tratar de conquistar los millones de dólares que se niegan a venir al país; y la norma que modifica el régimen de Propiedad Privada.
Aunque hay un tema que desvela a Milei y es la eliminación de las PASO para las elecciones presidenciales del año próximo.
El jefe de Estado considera que, en el camino hacia la reelección, la caída de las PASO sería de suma utilidad. Además, teme que si el resultado de unas eventuales primarias abiertas no es el esperado, la economía podría desbarrancar como ocurrió en otros procesos electorales.
Además, su eliminación le serviría a los libertarios para mantener fragmentado el peronismo, sobre todo en la provincia de Buenos Aires donde el enfrentamiento entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof es cada vez mayor.
Pero no será un tema sencillo para resolver y eso lo sabe muy bien Santilli, quien ya lo venía hablando con los gobernadores como ministro del Interior.
No solo entre los mandatarios provinciales la opinión está dividida, también ocurre lo mismo entre aliados del gobierno, comenzando por el PRO.
En plena crisis de Adorni y frente a la falta de respuestas para mejorar la microeconomía (léase la vida diaria de millones de argentinos), Mauricio Macri salió a escena para tratar de relanzar a su fuerza política porque piensa que puede ser una alternativa si el gobierno de Milei se complica.
La designación de Santilli le hizo retroceder a Mauricio Macri unos casilleros, aunque su decisión de recuperar al PRO es directamente proporcional con la profundización del enfrentamiento que mantiene con Milei.
De todas formas, hay otras cosas por negociar. Por ejemplo, la reelección de Jorge Macri para jefe de gobierno porteño, donde se abrió una instancia de diálogo con Karina Milei para buscar un acuerdo.
Santilli, mientras tanto, sabe que su candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires no está atada solo a los logros de su gestión, sino también al éxito de Milei.
Lo cierto es que todos miran lo que pueda suceder con la eliminación de las PASO, cuyos votos para nada están asegurados en el Congreso.
Por eso, el oficialismo puso en el tubo de ensayo la vuelta de las colectoras, que ya habían sido eyectadas de las elecciones nacionales y cuya implementación parece muy difícil de imponer con la Boleta Única de Papel.
El kirchnerismo/peronismo combativo rechaza de plano las colectoras, al igual que la izquierda y algunos aliados del oficialismo por considerar que beneficia a La Libertad Avanza.
Será vital entonces el apoyo de los gobernadores, sobre todo en las 16 provincias donde esos mandatarios van por la reelección. Un acuerdo con Milei sería de mucha utilidad para todos.
Habrá que ver. Todavía hay mucho por negociar, aunque la finalización del Mundial puede acelerar todos los tiempos.