Cobertura especial

Mundial 2026

¡Ya comenzó!
INGRESAR Ver cobertura
X
Somos Deporte

La carrera más desopilante en Silverstone: Colapinto quedó varado y Alonso ganó “con trampa”

El tradicional desfile de pilotos del Gran Premio de Gran Bretaña terminó convertido en una insólita competencia con minicars de LEGO. Hubo autos enterrados en la leca, risas del público y una definición picante con Fernando Alonso como ganador.

Hoy 12:50
Colapinto Lego

La previa del Gran Premio de Gran Bretaña tuvo una escena tan insólita como divertida en Silverstone. El tradicional desfile de pilotos de la Fórmula 1 dejó de ser un simple paseo y terminó convertido en una carrera improvisada con minicars eléctricos de LEGO.

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

Los 22 pilotos de la parrilla participaron de la actividad a bordo de pequeños autos personalizados con los colores de sus equipos, en una iniciativa que ya había tenido una primera versión en el GP de Miami y que volvió a captar toda la atención del público.

Lo que parecía una vuelta tranquila para saludar a los fanáticos rápidamente cambió de tono. Como si estuvieran peleando una victoria real, los pilotos comenzaron a acelerar, buscar espacios y ganar posiciones con los pequeños vehículos.

El momento más desopilante llegó cuando varios protagonistas intentaron cortar camino por la zona de la leca para ahorrar metros. La maniobra parecía una buena idea, pero terminó en blooper: los minicars quedaron enterrados en la grava y varios pilotos, entre ellos Franco Colapinto, no pudieron salir mientras el resto seguía adelante entre risas.

Los que lograron evitar el caos fueron Fernando Alonso, Valtteri Bottas y Esteban Ocon, quienes quedaron peleando la punta en los últimos metros. Allí apareció toda la picardía del español.

Alonso defendió el liderazgo como si se tratara de una vuelta decisiva de un Gran Premio. Cerró los espacios, bloqueó a sus perseguidores y hasta llegó a estirar una mano fuera del habitáculo para frenar el avance de sus rivales, una maniobra que hizo estallar de risa a los presentes.

Finalmente, el bicampeón cruzó primero la meta y se quedó con la victoria en la carrera más insólita del fin de semana. La escena generó bromas inmediatas sobre una posible investigación de la FIA por sus maniobras defensivas, aunque todo formó parte del show.

La actividad también contó con la participación del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, y del CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, quienes se sumaron al espectáculo en la previa de la carrera.

Detrás de la puesta en escena hubo un importante trabajo de ingeniería. LEGO fabricó 22 minicars, uno para cada piloto, con más de 28.000 piezas por unidad y capacidad para alcanzar velocidades cercanas a los 25 km/h.

Los vehículos fueron desarrollados sobre un chasis de acero y con motores eléctricos. Además, la compañía reforzó las estructuras con barras antivuelco, guardabarros y parachoques, luego de los choques y desprendimientos que se habían visto en la experiencia anterior de Miami.

La idea era ofrecer un desfile entretenido antes del Gran Premio. Los pilotos, fieles a su ADN competitivo, lo transformaron en una carrera. Porque en la Fórmula 1 nadie quiere perder, ni siquiera cuando el auto está hecho de ladrillitos de LEGO.