Las autoridades actualizaron este domingo el balance de la catástrofe provocada por los dos sismos que sacudieron el norte del país el 24 de junio. También se mantienen en 16.740 los heridos y más de 6.400 personas fueron rescatadas con vida.
El número de víctimas fatales por los devastadores terremotos que golpearon el norte de Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 4.490, según el último balance oficial difundido este domingo por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Se trata del desastre sísmico más grave de la historia moderna del país.
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De acuerdo con la actualización, la cantidad de heridos se mantiene en 16.740, mientras que 6.462 personas fueron rescatadas con vida desde el inicio de la emergencia. Además, 17.907 personas permanecen sin vivienda y continúan alojadas, en su mayoría, en 89 campamentos temporales habilitados por las autoridades.
La cifra de fallecidos no dejó de crecer desde las primeras horas posteriores a la tragedia. El 25 de junio se habían confirmado 188 muertos; un día después el número ascendía a 920; el 28 de junio llegaba a 1.719; el 5 de julio alcanzaba los 3.535; el 10 de julio trepaba a 4.118 y ahora el balance oficial registra 4.490 víctimas fatales.
Los dos terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y tuvieron su epicentro en las cercanías de Yumare, en el estado Yaracuy. Las ondas sísmicas se sintieron con fuerza en una amplia zona del norte venezolano, especialmente en Caracas y el estado costero de La Guaira, donde se registraron los mayores daños.
Precisamente La Guaira fue la región más afectada por la catástrofe. Según las autoridades, 158 de los 190 edificios que colapsaron por completo estaban ubicados en ese estado. Imágenes satelitales analizadas por organismos internacionales revelaron graves daños estructurales en localidades como Caraballeda, Macuto, Naiguatá y Catia La Mar, mientras que estimaciones académicas elevan a unas 59.000 las estructuras dañadas en todo el país.
Especialistas atribuyen la magnitud del desastre a la combinación de dos fallas geológicas activadas de manera simultánea, las características del terreno y la vulnerabilidad de numerosas construcciones, muchas de ellas sin normas antisísmicas adecuadas.
En paralelo, los organismos internacionales continúan desplegando asistencia humanitaria. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó que las pérdidas materiales ascienden a 6.700 millones de dólares, equivalentes a cerca del 6% del Producto Interno Bruto de Venezuela. Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos lanzó un pedido de 50 millones de dólares para asistir durante tres meses a unas 500.000 personas afectadas.
A más de dos semanas de la tragedia, las tareas de rescate dieron paso a la recuperación de cuerpos y al inicio de la reconstrucción. Sin embargo, las autoridades informaron que ya se registraron más de 1.100 réplicas, mientras miles de familias continúan viviendo en refugios temporales a la espera de una solución habitacional.