La víctima aseguró que sufrió años de violencia de género y económica. Tras iniciar la denuncia por la difusión de imágenes íntimas, reveló dos presuntos abusos sexuales ocurridos durante la relación.
La Justicia de Entre Ríos investiga el caso de una mujer de 36 años que denunció a su ex pareja y padre de su hijo por haber creado perfiles falsos en redes sociales en los que publicaba fotografías íntimas de ella sin su consentimiento y la hacía pasar por prostituta. La denunciante también declaró haber sido víctima de dos hechos de abuso sexual.
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Todo comenzó en 2021, en la ciudad de Crespo, cuando la mujer comenzó a ser víctima de maltratos y agresiones por parte de su pareja. Según la denuncia, durante más de tres años, sufrió violencia de género y económica, hasta que en 2024 decidió ponerle fin a esa situación y se separó del padre de su hijo. La decisión no fue fácil, ya que ella venía de una familia humilde y él era un productor agropecuario de la zona.
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Lo que finalmente motivó su decisión fue que ese año descubrió la existencia de varios perfiles de Instagram y X donde el hombre publicaba fotos de ella y promocionaba servicios sexuales a su nombre sin su consentimiento. “No a la monogamia” es la frase que se repite en la descripción de las tres cuentas falsas. En otra dice “Secretaria comprometida, pero no cazada (sic)”.
Un año después, en 2025, radicó la denuncia ante la Justicia de Paraná. Sin embargo, la investigación incorporó un nuevo capítulo meses más tarde. Tras recibir ayuda psicológica, la damnificada reveló que, en 2021, había sido víctima de dos abusos sexuales.
El primero habría ocurrido días después de que la mujer diera a luz. Según la denuncia, aprovechando que su pareja estaba en una situación de vulnerabilidad tras el parto, el hombre mantuvo relaciones sexuales con ella sin su consentimiento. En otra ocasión, de acuerdo con el relato de la víctima, utilizó juguetes sexuales para abusarla.
La creación de los perfiles flasos fue la gota que derramó el vaso: la víctima tomó la decisión de abandonar su ciudad y mudarse a otra provincia. Según dijo, se debió a la falta de apoyo de su familia y de la comunidad. Además, tras la difusión de los hechos, aseguró que fue discriminada en su lugar de trabajo. “Su problema fue minimizado. No supieron contenerla ni asesorarla”, expresó su abogado, Juan Brondo, en diálogo con este medio.
En estos momentos, la mujer recibe tratamiento psicológico y psiquiátrico, ya que tiene miedo de salir a la calle. “Tiene terror a que la gente la haya visto desnuda en redes”, agregó el letrado. A pesar de la falta de acompañamiento por parte de su familia, la mujer recibió asistencia de varias ONG y de la Dirección de Asistencia a la Víctima.
Por su parte, el denunciado sigue viviendo en Paraná y permanece en libertad mientras avanza la investigación. El Juzgado de Garantías de Paraná resolvió extender por otros 90 días las medidas de restricción de acercamiento que pesan sobre el hombre. El abogado remarcó que este plazo vence en octubre y puede ser renovado nuevamente. A su vez, Brondo afirmó que, durante la investigación, el acusado incumplió dichas restricciones. “Amenazó a un periodista para que no investigue”, confirmó.
Por último, abogado de la víctima sostuvo que buscan un “castigo justo”. Tanto él como su representada consideran que la justicia llegará si la causa alcanza el juicio oral y el acusado recibe una condena de cumplimiento efectivo. En estos momentos, la causa se encuentra en manos de la Unidad Fiscal de Violencia de Género, a cargo de Elizabeth Comas, que investiga el caso como violencia de género.