Durante el intercambio con los periodistas, la vicepresidenta también fue consultada por el mensaje que días atrás publicó en redes sociales, donde expresó su "genuina preocupación por su estado" y aludió a las "persecuciones imaginarias" que, según escribió, Milei replica "en la Argentina y en el exterior". Frente a la consulta sobre si ese comentario hacía referencia a la salud mental del Presidente, respondió de forma escueta: "No, yo no me refería a eso".
La titular del Senado también se refirió a las diferencias que mantiene con Milei, con quien no tiene vínculo desde hace más de dos años. "El problema es que a veces no se pueden expresar los disensos. Y yo soy una persona que fue votada para respetar las instituciones, para asegurar el correcto funcionamiento del Senado de la Nación y del Congreso. Y por esa razón si hay un disenso, puedo expresarlo y debería poder expresarlo. Lo he hecho en todo momento con respeto. En aquellas cuestiones en las que estoy de acuerdo he colaborado de la misma manera que cuando he ejercido mi libertad de expresión", sostuvo.
Además, descartó la posibilidad de renunciar, pese a los pedidos públicos de Quirno y del jefe de Gabinete, Diego Santilli: "Los argentinos nos han elegido como fórmula, y voy a honrar el compromiso y el deber que me legaron los argentinos; estoy orgullosa de poder ser la vicepresidenta de la Nación", concluyó.
El conflicto recrudeció el 30 de julio, cuando Villarruel respondió a publicaciones de la diputada Lilia Lemoine, luego de que Milei compartiera un mensaje en el que la legisladora la acusaba, junto a Marcela Pagano, de haberse acercado al peronismo y de haber impulsado maniobras contra el Presidente. Fue entonces cuando la vicepresidenta escribió que tenía "genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en la Argentina y el exterior", frase que desató una nueva escalada dentro del oficialismo.
El malestar del Gobierno también se profundizó porque la titular del Senado habilitó que la senadora peronista Anabel Fernández Sagasti votara de manera remota desde Mendoza en la sesión de la Cámara Alta.
El primero en reclamarle públicamente que abandonara el Gobierno fue Santilli. "Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paAso al costado. Que arme su proyecto y que compita", expresó en una entrevista con Radio Mitre.
Villarruel respondió ese mismo día y acusó al jefe de Gabinete de "conspirar contra el orden republicano de la patria", además de reclamarle: "Sea democrático y respete el voto popular".
Días después se sumó Quirno, quien calificó sus declaraciones como "muy desafortunadas" y afirmó que se trataba de "un comentario pseudo golpista". El canciller sostuvo además que la vicepresidenta intenta "desequilibrar" al Gobierno y remarcó que sus manifestaciones "son contrarias a la autoridad presidencial". En ese marco, reiteró su pedido para que abandone el cargo: "Yo estoy pidiendo que dé un paso al costado porque no es procedente hablar de un presidente de esa manera", argumentó.