La actriz contó que su compañera tenía dificultades para interpretar una escena en la que debía abofetearla y aseguró que incluso llegó a golpearla en la mandíbula por no saber cómo ejecutar correctamente el movimiento.
Sydney Sweeney contó una de las situaciones más curiosas que vivió junto a Amanda Seyfried durante el rodaje de La asistenta, el thriller basado en la novela de Freida McFadden.
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La película, dirigida por Paul Feig, reunió a Sweeney y Seyfried en una historia cargada de secretos, tensión y situaciones violentas. Sin embargo, una de las escenas que más divirtieron a la protagonista tuvo lugar cuando el personaje interpretado por Seyfried debía darle una bofetada.
Según relató Sweeney, Seyfried tuvo dificultades para realizar la escena porque no sabía cómo dar una bofetada de manera convincente. La situación terminó generando varias risas entre ambas durante el rodaje.

“Era muy mono que ni siquiera fuese capaz de averiguar cómo arrear un guantazo. Hasta sus bofetadas son cuquis”, recordó Sweeney al hablar de su compañera.
La actriz explicó que Seyfried llegó a golpearla accidentalmente en la mandíbula durante algunos intentos. “Un par de veces, me dio en la mandíbula, y yo la miré como diciéndole ‘creo que no son así’”, contó.
La situación resultó especialmente llamativa para Sweeney porque ella venía de realizar un entrenamiento intenso de boxeo para protagonizar Christy: el combate de su vida. Esa preparación le permitió notar rápidamente que la técnica utilizada por Seyfried no era la adecuada.
Una buena relación durante el rodaje
Más allá de las dificultades para filmar aquella escena, Sweeney y Seyfried tuvieron una buena relación durante la producción de La asistenta. La actriz destacó que ambas congeniaron rápidamente y que compartieron varios momentos divertidos cuando las cámaras estaban apagadas.
La anécdota de la bofetada se convirtió así en uno de los recuerdos más particulares de Sweeney sobre el rodaje, especialmente por el contraste entre la intensidad de la escena y la dificultad de Seyfried para ejecutarla.

La asistenta también significó para Sweeney una oportunidad de explorar un género que recupera elementos del thriller erótico y psicológico de los años 90.
La película sigue a una joven con un pasado conflictivo que comienza a trabajar como asistenta en la casa de un matrimonio aparentemente perfecto. Sin embargo, detrás de esa imagen existen secretos, conflictos y situaciones peligrosas que terminan involucrando directamente a la protagonista.
La producción tuvo un importante desempeño comercial y ya tiene una secuela en desarrollo, basada en El secreto de la asistenta, el segundo libro de la saga de McFadden. Sydney Sweeney volverá a interpretar a Millie en la nueva película.