La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil modificó el fallo de primera instancia y determinó que el club cordobés deberá abonar 2,5 millones de dólares más intereses por una deuda vinculada a Cristian Pavón.
En medio de las negociaciones entre Boca y Talleres por Matías Galarza, la Justicia volvió a darle la razón al Xeneize en el conflicto que mantiene con el conjunto cordobés por Cristian Pavón. La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil modificó la sentencia de primera instancia y estableció que Talleres deberá pagar 2.500.000 dólares más intereses.
El conflicto se originó en 2018, cuando la dirigencia de Boca, encabezada en ese momento por Daniel Angelici, había anticipado esa suma a Talleres en concepto de una plusvalía ante una supuesta venta de Pavón al exterior por 39.500.000 dólares. Sin embargo, la transferencia nunca se concretó y el club cordobés no devolvió el dinero. Por ese motivo, en noviembre de 2020 el Xeneize inició una demanda judicial.
En 2025, el primer fallo había establecido que Talleres debía restituir 500.000 dólares y 69.750.000 pesos. Ahora, tras la apelación, la Cámara modificó esa resolución y determinó que el club deberá pagar la totalidad de los 2,5 millones de dólares, además de los intereses correspondientes.
El fallo establece que la suma deberá abonarse en dólares o en su equivalente en pesos, de acuerdo con la cotización del dólar billete estadounidense tipo vendedor del Banco de la Nación Argentina vigente al cierre de las operaciones del día anterior al efectivo pago.
La situación judicial también aparece en medio de la negociación que Boca mantiene con Talleres por Matías Galarza. El mediocampista es uno de los objetivos del Xeneize y el club cordobés pretende seis millones de dólares por el 60% de su pase, mientras que el 40% restante pertenece al Racing de Genk de Bélgica.
En las conversaciones, la dirigencia de Boca buscó incluir el reconocimiento de la deuda por el caso Pavón para reducir el dinero que debería desembolsar por Galarza. Sin embargo, las partes todavía no lograron ponerse de acuerdo, entre otras cuestiones, por la dificultad para establecer el valor del dólar y su equivalencia después de ocho años.
Mientras tanto, Galarza busca una salida de Talleres y tiene el deseo de jugar en Boca, club del que es hincha. El tiempo apremia porque el plazo otorgado por AFA al Xeneize está próximo a vencer y la llegada del mediocampista a La Ribera todavía aparece como una negociación compleja.