Desde el INTA señalaron que el fenómeno climático ya está establecido y podría continuar hasta febrero o marzo. Para Santiago del Estero, los pronósticos anticipan mayores probabilidades de lluvias entre noviembre y enero.
El fenómeno de El Niño ya se encuentra establecido y continuará teniendo influencia sobre las condiciones climáticas de la región durante los próximos meses. Según explicó Natalia Gattinoni, especialista del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), los pronósticos indican que podría acompañar al país al menos hasta febrero o marzo del próximo año.
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En una entrevista con Noticiero 7, Gattinoni explicó que el fenómeno, originado en el Pacífico ecuatorial, favorece determinadas condiciones atmosféricas que pueden incrementar la disponibilidad de humedad y, por lo tanto, las probabilidades de precipitaciones.
En este sentido, tanto el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) como centros internacionales anticipan para la primavera una tendencia de lluvias entre normales y superiores a las normales para Santiago del Estero y buena parte del este argentino.
Mayor atención sobre noviembre, diciembre y enero
La especialista aclaró que estos pronósticos no permiten anticipar con precisión cuándo se producirá una determinada tormenta o un evento de lluvias intensas. Por eso, remarcó la importancia de combinar las perspectivas climáticas de largo plazo con el seguimiento de los pronósticos a corto plazo.
Para lo que resta de septiembre y durante octubre, las lluvias podrían presentarse de manera dispar y variable en la provincia. En cambio, el período comprendido entre noviembre, diciembre y enero aparece actualmente como el de mayor interés dentro de las perspectivas climáticas.
“Estamos entrando en la época donde climáticamente se favorecen las lluvias”, explicó Gattinoni, al remarcar que El Niño puede potenciar esas condiciones habituales de la primavera y el verano.
La especialista también señaló que distintas regiones del país y países vecinos ya mostraron señales asociadas al fenómeno, entre ellas sectores del sur de Brasil, Misiones, Uruguay, Patagonia y áreas de Cuyo y de la región cordillerana.
También se esperan cambios bruscos de temperatura
El comportamiento de las temperaturas es otro de los aspectos a observar durante la primavera. Gattinoni explicó que El Niño, combinado con la circulación general de la atmósfera, puede favorecer el ingreso de masas de aire frío, generando períodos frescos que se alternan con jornadas más cálidas.
Esto podría traducirse en una primavera con importantes oscilaciones térmicas. De hecho, los pronósticos actuales contemplan temperaturas entre normales y algo más frescas para la estación, aunque también se prevén períodos cálidos.
Para los próximos días, por ejemplo, se espera nuevamente un ascenso térmico en Santiago del Estero, con valores que podrían acercarse a los 30 grados, seguido luego por un descenso y mínimas cercanas a los 13 grados.
Gattinoni describió este comportamiento como un “vaivén” de temperaturas, con jornadas cálidas y mañanas frescas, que podría continuar durante buena parte de la primavera.
Seguir de cerca los pronósticos
Desde el INTA remarcaron que, más allá de las perspectivas generales asociadas a El Niño, la evolución del clima debe ser monitoreada permanentemente. La posibilidad de una primavera más lluviosa no significa que las precipitaciones vayan a distribuirse de manera uniforme ni que puedan anticiparse tormentas específicas con semanas de anticipación.
Por el momento, las condiciones de los principales ríos vinculados a la provincia, entre ellos los sistemas Salí-Dulce y Juramento-Salado, se mantienen dentro de parámetros bajos a normales para la época, según la información de organismos de cuenca.
El escenario, por ahora, invita a mantener la atención sobre la evolución del fenómeno y especialmente sobre lo que pueda ocurrir durante noviembre, diciembre y enero, cuando las condiciones climáticas podrían resultar más favorables para la ocurrencia de lluvias en Santiago del Estero.