La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad y ocurrió en apenas seis minutos. La familia aseguró que se trata del cuarto robo sufrido en el mismo domicilio y que, por primera vez, cuentan con imágenes del autor.
Una vivienda ubicada sobre calle Estrecho de Le Maire, en barrio Belgrano, fue escenario de un nuevo hecho delictivo que generó preocupación en la familia. Según relataron, alrededor de las 21.30, una persona ingresó al domicilio y, tras recorrer distintos sectores, sustrajo el teléfono celular de una mujer y luego la encerró con llave dentro de una habitación.
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De acuerdo con la reconstrucción realizada a partir de las cámaras de seguridad, el episodio se desarrolló durante aproximadamente seis minutos. En las imágenes se observa cómo la persona primero golpeó las manos desde el frente de la vivienda y posteriormente ingresó por el portón, que tenía colocado el pasador pero no contaba con candado.
Una vez dentro del inmueble, recorrió el pasillo y se dirigió directamente hacia un acceso lateral que había sido clausurado por la familia luego de los tres robos anteriores. Al encontrar ese sector cerrado, ingresó a la vivienda a través de un ventiluz. Desde allí atravesó el comedor y avanzó hacia las habitaciones.
En ese recorrido, revisó una campera perteneciente al padre de la mujer, aunque solamente encontró papeles. Poco después se encontró con la dueña de casa, a quien le quitó el teléfono celular y la encerró con llave en una habitación antes de escapar nuevamente por el ventiluz.
La mujer permaneció encerrada durante aproximadamente 20 minutos, hasta que llegó su esposo. Según el relato familiar, el hombre escuchó sus pedidos de ayuda, advirtió lo ocurrido y pudo liberarla de la habitación.
La familia remarcó que la situación fue especialmente preocupante porque la mujer quedó imposibilitada de salir por sus propios medios y debió permanecer encerrada hasta la llegada de su esposo.
Se trata del cuarto robo que la familia asegura haber sufrido en ese domicilio. Los tres episodios anteriores ocurrieron cuando todavía no contaban con cámaras de seguridad y, según indicaron, en uno de ellos también les habían sustraído un teléfono celular. Después de esos hechos decidieron instalar el sistema de videovigilancia, que en esta oportunidad permitió obtener grabaciones y fotografías de la persona involucrada.
Por la manera en la que se desplazó dentro de la vivienda y porque se dirigió hacia sectores específicos del domicilio, la familia manifestó que sospecha que podría conocer el lugar y que incluso podría existir alguna relación con los robos anteriores. No obstante, aclararon que se trata únicamente de una sospecha y que la identidad de la persona registrada por las cámaras todavía no fue confirmada oficialmente por la Policía ni por la Justicia.
Las imágenes obtenidas quedaron como uno de los principales elementos para la investigación del hecho.