El conglomerado chino negocia su desembarco en el proyecto de Alpine dentro del Mundial de Resistencia y mantiene interés en la Fórmula 1. Una eventual modificación en la propiedad del equipo podría tener impacto sobre Franco Colapinto, cuyo vínculo con la estructura de Enstone se extiende hasta 2029.
El futuro de Franco Colapinto dentro de Alpine podría quedar condicionado por un movimiento empresarial de gran escala. El Grupo Geely, uno de los conglomerados automotrices más importantes de China, avanza en conversaciones vinculadas al proyecto de la marca francesa en el Mundial de Resistencia (WEC) y también mantiene interés en ingresar a la Fórmula 1.
La posibilidad todavía se encuentra en etapa de negociación, pero una eventual llegada de Geely a la estructura de Enstone abriría un nuevo escenario para el piloto argentino.
Por ahora, el movimiento más concreto se concentra en el programa de Alpine en el WEC. Renault prepara su salida de la categoría, mientras Geely aparece como uno de los interesados en tomar el control del proyecto.
Philippe Sinault, director de Signatech, estructura encargada de gestionar el programa de Alpine en resistencia, reconoció que espera una definición y fijó el 26 de noviembre como fecha límite para registrar el proyecto de cara a 2027.
La operación requiere también un acuerdo con Renault, que conserva los derechos de propiedad intelectual del vehículo, y con Signatech, responsable del personal y de buena parte de la estructura deportiva.
El principal interrogante pasa por la posibilidad de que Geely también avance sobre Alpine en la Fórmula 1.
Colapinto llegó al equipo en 2025 mediante un acuerdo con Williams y mantiene un vínculo que se extiende por cinco temporadas. Por eso, cualquier eventual modificación en la propiedad de la escudería debería contemplar los contratos ya existentes.
Entre ellos aparece también el de Pierre Gasly, cuyo vínculo está vigente hasta 2028.
Para el argentino, una posible venta o reestructuración no implicaría necesariamente una salida automática, aunque sí podría modificar el proyecto deportivo, las inversiones y las decisiones futuras dentro del equipo.
Geely posee una fuerte presencia dentro de la industria automotriz mundial.
El conglomerado controla marcas como Volvo, Lotus, Polestar, Lynk & Co y Zeekr, además de contar con participación en Aston Martin y mantener una asociación con Mercedes-Benz.
Su interés por aumentar la presencia en el automovilismo internacional alimentó en los últimos meses distintas versiones sobre un posible desembarco en la Fórmula 1.
En algún momento se analizó incluso la posibilidad de utilizar el nombre Lotus, aunque esa alternativa perdió fuerza.
La estructura de Enstone ya recibió propuestas de compra en el último tiempo.
Una de ellas habría alcanzado los 1.500 millones de euros y fue rechazada en diciembre de 2025. Posteriormente apareció otra propuesta cercana a los 2.100 millones de euros, presentada antes del Gran Premio de Italia, que tampoco prosperó.
Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, también se refirió a las versiones sobre una eventual venta y estimó que el valor del equipo podría rondar los 3.000 millones de euros.
Sin embargo, negó que actualmente exista una intención concreta de desprenderse de la estructura.
“No estoy vendiendo, no tengo intención de hacerlo”, afirmó.
El interés chino por la Fórmula 1 no se limita únicamente a Geely.
BYD también estudió la posibilidad de adquirir Alpine, aunque finalmente descartó esa opción por los costos y comenzó a analizar un eventual proyecto propio.
De esta manera, el futuro empresarial de Alpine continúa abierto y cualquier cambio podría tener consecuencias directas sobre su estructura deportiva.
En ese contexto, Franco Colapinto seguirá atento a una negociación que todavía no está cerrada, pero que podría alterar el panorama del equipo en las próximas temporadas.