Dos peregrinos fueron atropellados por un conductor ebrio en la ruta N° 66 de Palpalá, siendo trasladados al hospital "San Roque" para recibir atención médica.
En un lamentable suceso ocurrido en Palpalá, Jujuy, dos peregrinos resultaron heridos tras ser atropellados por un conductor que circulaba con un nivel de alcohol en sangre de 1,12 gramos por litro. El accidente tuvo lugar en la ruta nacional N° 66, cerca del barrio Papa Francisco, a primera hora de la mañana.
Los peregrinos, un hombre y una mujer, se dirigían al Santuario de Río Blanco para participar en una celebración religiosa. Según información proporcionada por el medio local El Tribuno de Jujuy, el incidente se produjo minutos después de las 8:30, cuando el vehículo involucrado, un Volkswagen Passat, salió de la carretera y embistió a la pareja que caminaba por la banquina.
Los testigos del accidente reportaron que, en el momento del siniestro, el tráfico en la ruta era moderado y otros peregrinos estaban presentes. A raíz del impacto, los heridos quedaron tendidos en el suelo, lo que generó una rápida respuesta del Sistema 911. El servicio de emergencias SAME llegó al lugar para brindar asistencia a los afectados, quienes fueron trasladados al hospital “San Roque” en la ciudad de San Salvador de Jujuy.
Las autoridades policiales, incluyendo efectivos de la Seccional 47° de Palpalá y miembros de Seguridad Vial, se presentaron en la escena del accidente para gestionar la situación. Se procedió a interrumpir parcialmente el tránsito en dirección a la capital provincial mientras se realizaban las diligencias pertinentes.
El conductor del vehículo, un hombre de 26 años, fue sometido a un control de alcoholemia que resultó positivo, confirmando su estado de embriaguez. Como resultado, el individuo fue demorado y trasladado a la comisaría local para enfrentar las consecuencias legales de su conducta al volante.
Este incidente pone de relieve la importancia de la conciencia vial y la necesidad de evitar la conducción bajo los efectos del alcohol, especialmente en momentos donde se congregan multitudes por motivos religiosos. Las autoridades locales han reiterado su compromiso en la promoción de la seguridad en las rutas, especialmente durante eventos de gran afluencia como el que se estaba celebrando.
Las secuelas de este accidente resaltan la vulnerabilidad de los peregrinos y la responsabilidad que tienen los conductores al transitar por áreas donde se realizan festividades religiosas, donde la seguridad vial debe ser una prioridad innegable.