El equipo de Eduardo Domínguez cayó 1-0 por el Brasileirao y acumuló cinco derrotas consecutivas, la peor racha desde la llegada del entrenador argentino. A 16 días de la final del certamen internacional, el Galo no encuentra respuestas y en Boca siguen de cerca su complicado presente.
Atlético Mineiro no levanta cabeza y encendió las alarmas a poco más de dos semanas de enfrentar a Boca Juniors por la final de la Copa Sudamericana 2026. El conjunto brasileño perdió 1-0 ante Botafogo por el Brasileirao y llegó a cinco caídas consecutivas, en lo que representa su peor racha desde que Eduardo Domínguez asumió como entrenador.
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El resultado tiene un contexto particular. El técnico argentino decidió preservar a diez titulares y ni siquiera viajó a Río de Janeiro, ya que permaneció en Belo Horizonte para dirigir los entrenamientos de los futbolistas que descansaron. La determinación estuvo relacionada con el desgaste físico, las nueve presentaciones del último mes, las lesiones musculares y la exigente agenda que tiene por delante el equipo.
Entre los jugadores preservados estuvieron Natanael, Lyanco, Renan Lodi, Maycon, Kevin Castaño, Igor Gomes, Alan Franco, Bernard, Alan Minda y Tomás Cuello. La intención del entrenador es recuperar a sus principales figuras para los próximos compromisos, especialmente para la revancha de las semifinales de la Copa de Brasil ante Gremio, este sábado, luego de la derrota 2-0 en la ida.
En el encuentro ante Botafogo, el equipo alternativo no pudo evitar una nueva derrota. Edenílson, a los 18 minutos del primer tiempo, marcó el único gol de la noche y le dio la victoria al conjunto carioca. Atlético Mineiro tuvo algunas aproximaciones, pero volvió a mostrar dificultades para generar peligro y cambiar el resultado.
De esta manera, el Galo llegará a las semanas decisivas con muchas dudas. A 16 días de la final ante Boca, que se disputará en Barranquilla, el equipo de Domínguez necesita recuperar futbolistas, confianza y funcionamiento. Del otro lado, el Xeneize sigue de cerca el presente de su rival y observa cómo crecen las preocupaciones en el conjunto brasileño.