La detección de un dron en la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas ha generado una investigación para esclarecer la identidad del operador y el propósito del vuelo en una zona sensible.
La reciente presencia de un dron sobre el Pabellón de Alto Perfil en la Unidad Carcelaria 1 de Villa Las Rosas ha suscitado una profunda investigación por parte de las autoridades penitenciarias. El incidente se registró alrededor de las 20.40 del lunes 3 de noviembre, cuando un agente penitenciario que realizaba tareas de vigilancia detectó el sobrevuelo del dispositivo. Este hecho ha puesto en alerta a los organismos encargados de la seguridad en el establecimiento carcelario.
Según los informes preliminares, el dron ingresó desde el sector sur, dirigiéndose hacia el Pabellón de Alto Perfil, donde están alojados internos con causas de alta repercusión pública. Entre ellos se encuentran Jonatan “Camboya” Peloc, detenido por homicidio agravado, y Carlos “Conejo” Martínez, exintendente de Aguas Blancas, implicado en una asociación ilícita relacionada con el narcotráfico. La presencia de estas figuras ha incrementado la atención sobre el episodio, aunque no hay evidencias que vinculen el vuelo del dron con ellos.
Tras la detección del dron, el personal penitenciario activó protocolos de revisión, incluyendo el análisis de los registros de las cámaras de vigilancia del establecimiento. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, no se ha logrado localizar nuevamente el dispositivo ni identificar al operador del mismo. Esta situación ha llevado a la intervención del fiscal penal de la UGAP 2, Daniel Espilocín, quien ha dispuesto diversas medidas para esclarecer los hechos.
La investigación está siendo llevada a cabo por integrantes de la Unidad Especial de Investigaciones y personal de Investigaciones y Criminología del Cuerpo de Investigaciones Fiscales. Estas unidades se han comprometido a realizar un estudio exhaustivo del recorrido del dron, así como a establecer desde dónde fue operado y cuál era su objetivo al sobrevolar un área tan crítica.
Desde el Servicio Penitenciario se recordó que el uso de drones sobre establecimientos carcelarios y sus alrededores se encuentra regulado y restringido, a menos que se cuente con las autorizaciones pertinentes. Esta normativa busca garantizar la seguridad tanto de los internos como del personal que opera dentro de las instalaciones. En este contexto, se ha aclarado que no se ha informado sobre el transporte o lanzamiento de ningún objeto durante el vuelo del dron.
El interés público en este suceso continúa creciendo, dado que la presencia de un dron en una zona tan sensible como un penal podría implicar una serie de riesgos y preocupaciones relacionadas con la seguridad y el control de las actividades dentro del establecimiento. La comunidad espera con expectativa los resultados de la investigación, que busca no solo aclarar este incidente, sino también prevenir futuros eventos similares.