MIÉRCOLES DE CENIZA

El Obispo Polti abogó por los jóvenes y pidió terminar con los flagelos

El Obispo Diocesano Mons. Francisco Polti, celebró la Misa central por el Miércoles de Ceniza, con lo cual la Iglesia Católica inicia la Santa Cuaresma y el tiempo de preparación para la Pascua de Resurrección
Imprimir Imprimir
Recomendar Recomendar
Ampliar Reducir Tamaño de texto
Compartir en Twitter Twitter
Compartir en Facebook Facebook
El Obispo Polti abogo por los jovenes y pidio terminar con los flagelos
de 5
[Publicado el 23/02/2012] - La homilía del Obispo Diocesano Mons. Francisco Polti, en la celebración central por el Miércoles de Ceniza que se llevó a cabo en la Catedral Basílica, giró en torno a cuestiones tales como formación de los jóvenes, para ayudarlos a educarse sobre “las bases éticas fundamentales”.

En tal sentido, el titular de la Iglesia Católica de la provincia, apuntó a la necesidad especial de ayudar a los jóvenes para que se formen y luchen contra los males sociales, como el sinsentido de la vida que lleva a la desesperación y el suicidio, el desempleo, la droga, la criminalidad y la falta de respeto a la propia vida que suele llevarlos a ponerla en riesgo por acciones imprudentes o a cambio de un poco de diversión.

Más adelante, Mons. Polti se refirió al mensaje emitido por Su Santidad Benedicto XVI, quien invitó a reflexionar a la luz de un breve texto bíblico tomado de la Carta a los Hebreos: ‘Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras’.

Al respecto, Mons. Polti aseguró que el Jefe de la Iglesia en el mundo, llamó a toda la feligresía a salir del egoísmo que endurece el corazón y a aprender a fijarnos en los demás. Despertarnos de cierta ‘anestesia espiritual’ que nos impide ver las necesidades concretas de nuestro prójimo y hacernos cargo del hermano, ser ‘guardianes’ y cuidar al que tengo a mi lado. Todos somos responsables de todos; remarcó Polti

Por otra parte, Mons. Polti reflexionó: “Cuántas veces la vida de los cristianos se caracteriza por mirar antes que nada a sí mismos. Y qué grande es la tentación de todos los hombres de preocuparse sobre todo de uno mismo.
La sociedad actual puede llegar a ser ciega y sorda, tanto a los sufrimientos físicos, como ante las exigencias espirituales, y morales de la vida. La tarea de cuidar al otro debe hacernos estar atentos al hermano”.

 
© DiarioPanorama.com - Mapa del Sitio - Santiago del Estero, Argentina