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Manifestantes y fuerzas de seguridad protagonizaron nuevos choques en La Paz en medio de una ola de protestas que ya lleva cinco semanas. El Gobierno analiza decretar un estado de excepción para contener los disturbios.
La tensión política y social en Bolivia sumó este miércoles un nuevo capítulo con enfrentamientos entre efectivos antimotines y manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los incidentes se registraron en las inmediaciones de la plaza de armas de La Paz, donde se encuentra la sede del Gobierno nacional.
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Desde las primeras horas de la jornada, trabajadores, campesinos, mineros, transportistas y docentes se movilizaron hacia el centro de la capital boliviana para reclamar cambios en la conducción del país y expresar su malestar por la situación económica.
Los manifestantes levantaron barricadas con contenedores de basura y residuos incendiados para bloquear distintos accesos. En respuesta, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo que incluyó el uso de gases lacrimógenos para dispersar a los concentrados.
Durante los enfrentamientos, algunos grupos arrojaron piedras y cartuchos de dinamita de bajo poder contra los uniformados, lo que generó momentos de máxima tensión en distintos puntos de la ciudad.
Las protestas se desarrollan en un contexto de creciente descontento social por las reformas impulsadas por el Gobierno y por la falta de respuestas a la crisis económica que atraviesa el país, considerada por diversos sectores como una de las más graves de las últimas décadas.
Los manifestantes habían partido desde la ciudad de El Alto y recorrieron cerca de 15 kilómetros hasta llegar al centro de La Paz, donde reclamaron la salida del mandatario con cánticos, banderas indígenas y petardos.
Como saldo preliminar de la jornada, al menos cinco personas fueron detenidas por la Policía. Mientras tanto, el Gobierno analiza la posibilidad de decretar un estado de excepción y recurrir al apoyo de las Fuerzas Armadas para intentar contener la escalada de protestas que ya lleva cinco semanas consecutivas.