Hubo colas de vehículos de más de seis kilómetros a ambos lados de la ruta 34 para ingresar a la villa. Por la tarde retornó la lluvia, pero no desanimó a los fieles.
La multitudinaria fiesta del Señor de los Milagros de Mailín llegó este domingo a su punto cúlmine con la realización de la misa de clausura y procesión, presidida por el obispo de Santiago del Estero, Monseñor Francisco Polti, acompañado por sacerdotes de la provincia.
El rector del Santuario, Mario Rolando Tenti, expresó: “Invitamos a la gente a venir con paciencia” por la situación de incomodidad generada por el clima, incluso “hay algunos colectivos con gente de Buenos Aires, de La Plata tuvieron que suspender, porque la Policía les dijo que no vengan porque no van a poder entrar. Pero los que ya vinieron, tendrán que tener toda la paciencia, por lo que la fila es interminable, incluso es doble en algunos tramos. Insisto que el problema se dio cuando los colectivos de gran porte se quedaron en la entrada de la villa porque no se podían largar a las calles con barro, obstruyendo el ingreso”.