Se trata de Pedro Ortiz el cual fue condenado este mediodía en La Rioja.
Un tribunal riojano condenó hoy a un agente de la policía provincial que estaba exonerado a "prisión perpetua de cumplimiento efectivo" por el asesinato de la joven Romina Ríos y advirtió que se trató de "un hecho de violencia contra la mujer", por lo cual le dio el marco de femicidio.
La Cámara Penal resolvió la condena con cumplimiento en una
cárcel común en el juicio contra Pedro Ortiz, de 21 años, a quien
consideró "autor responsable de homicidio agravado por la relación
con la víctima".
La víctima, de 18 años, fue calcinada dos días después de
haber sido baleada con una pistola reglamentaria 9 milímetros y
arrojada a un descampado por el entonces agente de policía, que fue
exonerado de la fuerza y en las audiencias confesó su autoría.
La justicia determinó que en la causa, originalmente
caratulada "homicidio doblemente calificado en concurso real", se comprobó
la responsabilidad de Ortiz en el asesinato de la joven, con quien
mantenía "una relación amorosa clandestina" mientras sostenía un
vínculo con otra mujer, Sunilda Torres, con quien tenía un hijo.
Según pudo reconstruir la investigación, en febrero de 2015
Ortiz y Ríos se encontraron en la ciudad de La Rioja, aprovechando
que la joven, con la que mantenía una relación amorosa desde hacía
cuatro años, había llegado de la localidad de la cual ambos eran
oriundos, Patquía, para iniciar sus estudios de profesorado.
Ortiz invitó a la joven y la trasladó hasta un departamento
vecino al suyo, en el sector sur de la capital, que pertenecía a
otro agente de policía.
Allí tuvieron relaciones sexuales consentidas, luego de lo
cual Ortiz sacó el arma reglamentaria que recién le habían entregado,
baleó a la víctima, envolvió su cuerpo en nylon negro, lo ató y
lo trasladó en una moto, arrojándolo a un zanjón en una zona poco
poblada de la ciudad.
Dos días después el agente volvió al lugar y quemó el cuerpo
utilizando alcohol.
Los restos fueron encontrados 72 horas después de la
desaparicion de la joven por niños que jugaban en la zona, cerca del Golf
Club y la avenida de circunvalación.
El fallo criticó con dureza la actuación de casi todos los
actores del proceso, entre ellos los peritos forenses y la propia
fiscalía.
Asimismo, rechazó casi todos los pedidos para considerar
hechos agravantes o con alevosía: uno de ellos que se tratara de un
integrante de la policía, porque no estaba actuando en un
procedimiento; y otro que la haya baleado por la espalda o que la hubiera
dejado agonizar para matarla luego, al quemarla.
El tribunal determinó que se trató de un femicidio, ya que
advirtió que se trató de un caso de "violencia en contra de la
mujer".
La fiscalía y la querella habían compartido el pedido de
prisión perpetua durante los alegatos, en tanto la defensa sostuvo que
se trató de una muerte "accidental".
El tribunal anunció con sólo horas de anticipación que hoy, a
partir de las 14, comenzaría la lectura del fallo, y la policía
provincial bloqueó la zona para controlar una manifestación que se
congregó a medida que se conocía la noticia.
El caso de Romina Ríos es considerado emblemático de la violencia de género en la provincia.