En Argentina, durante el año 2021, se registraron 357 personas en tratamiento, de las cuales 143 eran nuevos casos, alcanzando la meta de eliminación a nivel nacional.
La lepra, una de las enfermedades infecciosas más antiguas conocidas por la humanidad, continúa siendo motivo de preocupación a nivel mundial a pesar de la existencia de un tratamiento efectivo que puede curar al paciente y detener la transmisión de la bacteria causante de la infección. A pesar de la gratuidad de esta terapia, proporcionada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aún persisten casos de personas que no acceden a dicho tratamiento.
En conmemoración al Día Mundial de la Lepra, se destaca que más de 174,000 personas en todo el mundo fueron diagnosticadas con esta infección durante el año 2022, según el último informe anual de la OMS. De este total, más de 21,000 residen en América. Este aumento del 23.8% en comparación con el año anterior representa 21 casos de lepra por cada millón de habitantes en el mundo.
En Argentina, durante el año 2021, se registraron 357 personas en tratamiento por lepra, de las cuales 143 eran nuevos casos, alcanzando la meta de eliminación a nivel nacional (menos de 1 caso por 10 mil habitantes). No obstante, persisten bolsones epidemiológicos en los que la meta no se logra anualmente.
El Ministerio de Salud de la Nación de Argentina informó que en 2022 hubo 343 pacientes en tratamiento, y en el año anterior fueron 322, señalando la importancia de mantener la vigilancia y la atención continua en la lucha contra esta enfermedad.
Bajo el lema "Vence a la lepra", el Día Mundial de la Lepra de este año busca no solo combatir la enfermedad en sí, sino también erradicar el estigma asociado a ella y promover la dignidad de las personas afectadas. La lucha contra la lepra requiere no solo tratamientos efectivos, sino también conciencia y solidaridad global para superar los desafíos que aún persisten en la eliminación completa de esta enfermedad.
Factores determinantes en la persistencia de la Lepra: desafíos y barreras para su erradicación

El profesor Magnus Vollset, investigador en historia de la medicina de la Universidad de Bergen en Noruega, reflexionó sobre la persistencia de la lepra a lo largo del tiempo. A pesar de los avances médicos desde el descubrimiento del patógeno por Gerhard Armauer Hansen hace 150 años en Bergen, Noruega, la enfermedad sigue siendo un desafío global, con casi 200,000 nuevos casos diagnosticados cada año en todo el mundo.
Vollset plantea la pregunta crucial: "¿Por qué es tan difícil erradicar la enfermedad?". Según el investigador, varios factores contribuyen a la persistencia de la lepra. En primer lugar, destaca la elusividad del patógeno y su período de incubación extremadamente largo, que puede extenderse desde 5 hasta 50 años antes de que aparezcan los síntomas. Además, la enfermedad afecta a personas que residen en lugares con sistemas de salud deficientes y falta de experiencia en el diagnóstico temprano. Muchos individuos desconocen la existencia de la lepra, cómo reconocerla y que la Organización Mundial de la Salud ofrece un tratamiento efectivo de forma gratuita en todo el mundo.
Para complicar aún más la situación, Vollset señala que acceder al tratamiento requiere obtener un diagnóstico preciso de la lepra. "Abundan los conceptos erróneos sobre la enfermedad, y el estigma y el miedo a la discriminación llevan a muchos a ocultar su condición", subraya el investigador. En este contexto, la lucha contra la lepra no solo implica cuestiones médicas, sino también educativas y sociales para superar las barreras que perpetúan la existencia de la enfermedad.
Cómo se propaga la Lepra: factores determinantes y desafíos para su erradicación

Es esencial comprender que, según el profesor Magnus Vollset, desarrollar la enfermedad de la lepra no depende únicamente de la presencia de la bacteria, sino que también requiere un sistema inmunológico debilitado a lo largo del tiempo. Este debilitamiento, a menudo vinculado a condiciones como la pobreza, la desnutrición y la vivienda precaria, hace que la lepra afecte principalmente a aquellos que ya se encuentran en situaciones vulnerables. Vollset compara el desafío de liberar al mundo de la lepra con la dificultad de erradicar la pobreza.
A pesar de estos desafíos, Vollset expresa optimismo al destacar que alrededor de 16 millones de personas se han curado gracias a la terapia con tres fármacos. Además, hay una vacuna candidata actualmente en ensayo clínico. La nueva estrategia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra la lepra refleja esfuerzos coordinados a nivel global, generando la esperanza de una erradicación durante la vida del propio Vollset.
El doctor Jorge Tiscornia, especialista en lepra del Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires y miembro destacado de sociedades médicas pertinentes, añade un matiz a la situación global. Aunque en el año 2005 la OMS declaró la eliminación de la lepra como un "problema de salud pública", basándose en una definición específica, la realidad revela que la cadena de transmisión de la lepra aún persiste con nuevos casos cada año, tanto en Argentina como en otros lugares del mundo.
La transmisión de la lepra ocurre a través del tracto respiratorio superior, mediante el contacto directo y frecuente de una persona no tratada a otra. Aunque el contagio entre personas es la fuente probada, Tiscornia señala la existencia de micobacterias similares que infectan animales salvajes, cuyo papel en la transmisión de la enfermedad aún no se comprende por completo.
Es fundamental aclarar que la lepra no se contrae mediante un simple contacto con alguien infectado. La mayoría de los pacientes son diagnosticados y tratados por dermatólogos, ya que los síntomas iniciales suelen manifestarse en la piel o en la pérdida de sensibilidad en manos y pies. Sin embargo, la infección puede afectar áreas como los ojos, los riñones o las articulaciones, y si no se trata a tiempo, puede resultar en daño nervioso, pérdida de sensibilidad y parálisis muscular en diversas partes del cuerpo.
Promoviendo el diagnóstico temprano de la Lepra: acciones clave para cortar la cadena de transmisión

En la búsqueda de lograr un diagnóstico oportuno de la lepra, el Dr. Favio Crudo, médico clínico infectólogo de la Fundación Mundo Sano, destaca la importancia de realizar un examen exhaustivo de los convivientes de las personas diagnosticadas con lepra. Es posible que algunas personas tengan la enfermedad sin registrarla o percibirla, por lo que identificar casos en el entorno cercano contribuye significativamente a la detección precoz.
En colaboración con colegas, el Dr. Crudo participó en acciones de evaluación en diversas ciudades de la provincia de Misiones, incluyendo Puerto Iguazú, Comandante Andresito y San Antonio. Durante estas evaluaciones, se examinaron a más de 100 contactos estrechos de personas afectadas por lepra, resultando en la detección de 3 casos positivos.
El médico explica que, al evaluar a un conviviente, se puede indicar una quimioprofilaxis con un medicamento específico para reducir las posibilidades de que esa persona desarrolle la forma de lepra en el futuro.
Crudo subraya la importancia de los esfuerzos actuales en la detección de casos no diagnosticados de lepra. Al cortar la cadena de transmisión a través de diagnósticos tempranos, se acerca más a la meta de eliminar la lepra no solo en Argentina, sino también en otros países. Estas acciones estratégicas no solo benefician al individuo evaluado, sino que también contribuyen significativamente a la prevención y control de la propagación de la enfermedad.