Por eso la especialista aclaró que si bien es necesaria "una mayor autonomía" institucional, no puede ser "cualquier autonomía ni de cualquier manera". "La discusión debería ser por dónde empezar y cómo acompañar una transición que haga viable esa autonomía, no simplemente imponerla de forma abrupta", remarcó. "Los países que muestran buenos resultados educativos suelen tener tradiciones de autonomía institucional, pero esa autonomía fue construida a lo largo del tiempo, generando previamente las condiciones para que exista, y acompañada por el Estado. En muchos casos, eso dio resultados promisorios", sentenció.
En tanto, Flavio Buccino, docente y especialista en gestión educativa, precisó que la iniciativa del Gobierno "no ofrece, bajo ningún punto de vista, soluciones a los problemas reales que tiene hoy el sistema educativo", sino que más bien por el contrario, "profundiza varios de los problemas que ya existen". "Desde una lógica completamente distinta a la de un 'Estado presente', la iniciativa propone que el Estado se desentienda incluso de la función de supervisión", aseguró ante la consulta de este medio.
"Si bien establece un paquete de horas obligatorias con una currícula unificada, luego habilita una gran cantidad de horas en las que cada escuela puede decidir qué enseñar. Esa posibilidad de 'elegir qué enseñar' no es neutra: implica profundizar la segmentación social del sistema educativo. En este esquema, las escuelas pasan a ofrecer propuestas orientadas a atraer a determinados sectores sociales. Las familias dejan de ser consideradas como tales y pasan a ocupar el rol de clientes", expresó Buccino. "Este es, a mi entender, el nudo central del proyecto: un modelo que solo puede sostenerse a través de la creación de un cuasi mercado educativo", planteó.
Otro tema sobre el que proyecta reformas el proyecto educativo libertario es el de los programas de enseñanza, uno de los puntos de mayor debate y que genera discusiones amplias en el sector educativo desde hace muchos años, sobre el que hay un consenso de modificaciones y actualizaciones. "Las currículas se han convertido en una especie de literatura de ciencia ficción. Ninguna persona que haya dado clases puede sostener seriamente que es posible cubrir en un año lectivo —suponiendo asistencia perfecta y sin conflictos— todo lo que prescriben los diseños curriculares. Este punto es central, especialmente en un contexto donde el desarrollo de contenidos y opiniones mediadas por inteligencia artificial va a ser cada vez más frecuente", reflexionó Kit.
En ese escen'ario, agregó la especialista, "es clave desarrollar capacidades de pensamiento, las que requerirán tiempo, estrategia y profundidad. Si el docente está corriendo detrás de listas interminables de contenidos que en el escritorio del curriculista 'entran', pero en el aula no, el aprendizaje profundo se vuelve imposible. Esta discusión debe darse con los docentes, porque muchas veces se sienten juzgados o puestos bajo sospecha cuando se habla de estos temas. Y no se trata de decir que no estén actualizados. Enseñar bien pensamiento matemático, por ejemplo, no requiere un posgrado en el MIT, sino comprender qué es la matemática y cómo se enseña", señaló.
Sobre el proyecto, Kit advirtió: "El debate sobre cómo enseñar mejor y cómo gestionar planes de estudio y programas de materia para favorecer aprendizajes profundos es clave. El riesgo del proyecto es que, bajo la idea de que cada escuela puede enseñar lo que quiera, se termine reemplazando una mala lista de contenidos por otra mala lista, igualmente superficial. Existe el peligro de repetir criterios curriculares anticuados o ya demostrados como ineficaces y se corre el riesgo de una atomización del sistema. Un estudiante que pasa de una escuela pública en la Ciudad de Buenos Aires a una de la provincia, y luego a otra provincia, podría encontrarse con trayectorias completamente inconexas", planteó.
Por su parte, Buccino recordó que "desde el propio oficialismo se ha explicitado esta orientación cuando Martín Krause, el entonces asesor en temas educativos de Javier Milei (en la campaña presidencial de 2023) afirmó que no debería existir un diseño curricular y que cada escuela debería enseñar lo que considere pertinente, mientras que las familias elegirían qué tipo de escuela quieren para sus hijos y qué desean que aprendan".
En esa línea, el docente y especialista en gestión educativa alertó que con este nuevo esquema que propone la iniciativa del Gobierno "se vuelve muy complejo pensar cómo se va a supervisar el aprendizaje". "¿Cómo se va a garantizar que los resultados de una escuela sean homologables con los de otra? ¿Cómo se asegura un piso común de formación si cada institución define libremente sus contenidos?", apuntó.
Este enfoque, explicó la presidenta de la Asociación Civil Educación para Todos, se da en un contexto crítico por la caída de la natalidad en todo el país. "Esto está afectando fuertemente a muchas instituciones, sobre todo privadas, especialmente en nivel inicial y primario, que hoy tienen serios problemas de matrícula. En la Ciudad de Buenos Aires ya se observa el cierre de jardines de infantes, en gran medida por esta cuestión demográfica", señaló. "No se trata solo de un problema económico —la dificultad de pagar una cuota—, sino principalmente de que nacen muchos menos chicos. Esta baja de la natalidad está 'rompiendo' el negocio educativo, tanto en el sector privado como en el estatal, donde también se cierran o reconvierten escuelas", añadió.
Respecto a la cuestión del financiamiento educativo, Buccino sostuvo que "existen modelos alternativos para discutir el financiamiento educativo que no pasan por la lógica del voucher. Por ejemplo, podría pensarse en un esquema de presupuesto por escuela, en lugar de un presupuesto provincial o distrital, donde los directores estén a cargo de la gestión de esos recursos".
Los vouchers educativos que lanzó el Gobierno en 2024 tienen son un asistencia económica estatal para cubrir el 50% de la cuota mensual (programática) de escuelas privadas con al menos 75% de aporte estatal, ayudando a familias con hijos en nivel inicial, primario y secundario. Al respecto, Buccino alertó: "Hay una pregunta central que el proyecto no responde: ¿de dónde saldrían los fondos? ¿Del Estado nacional o de los estados provinciales? Si los recursos provienen de las provincias, entonces será cada provincia la que define si existe o no el voucher, no la Nación. Hoy el financiamiento nacional hacia las provincias es cada vez menor. No queda claro cómo se resolvería legalmente el origen de esos recursos ni cómo se garantizaría su sostenibilidad".
Para eso, subrayó el docente y especialista, "es indispensable contar con información precisa de cuánto cuesta formar a un estudiante de primaria en Formosa y cuánto cuesta en la Ciudad de Buenos Aires. A partir de esos datos, el Estado nacional debería cumplir un rol clave: cuando una provincia no puede aportar los recursos necesarios por distintas razones, la Nación debería completar ese financiamiento para garantizar que un chico en Formosa tenga las mismas oportunidades que uno en la Ciudad de Buenos Aires", concluyó.
Las claves del proyecto de ley de Libertad Educativa
Libertad educativa como principio rector
Padres con derecho preferente a elegir escuelas y formas de enseñanza.
Igual estatus jurídico para instituciones públicas y privadas.
Fuerte énfasis en libertad pedagógica y de proyectos institucionales.
Autonomía ampliada para las escuelas
Las escuelas estatales pueden: diseñar sus planes de estudio, elaborar reglamentos propios, seleccionar parte de su personal, administrar recursos.
Las privadas consolidan su autonomía organizativa, pedagógica y laboral.
Educación en el hogar y formatos alternativos
Se reconoce homeschooling y sistemas virtuales como formas válidas de Educación Básica.
Se evalúan solo mediante exámenes estandarizados.
Contenidos mínimos reducidos
El Estado fija solo un núcleo básico común, limitado en horas.
El resto del tiempo escolar es para proyectos institucionales.
Financiamiento por demanda
Aportes estatales también para escuelas privadas.
Posibilidad de vouchers, vales, becas o créditos fiscales.
Nueva carrera docente
Evaluación cada 4 años.
Estabilidad condicionada al desempeño.
Escuelas privadas con plena libertad de contratar y despedir.
Directivos elegidos por concurso y participación de un Consejo de Padres.
Información pública y evaluaciones nacionales
Examen Nacional del Secundario (ENES).
Portal con resultados por escuela (sin datos individuales).
Educación como servicio esencial
Obliga a garantizar “mínimos de continuidad” en caso de paro.