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Con goles de Di María y Copetti, el Canalla le ganó a Newells y se quedó con el clásico

El equipo de Jorge Almirón se impuso por 2 a 0 en el Coloso Marcelo Bielsa y hundió a la Lepra en el fondo de la tabla anual.

Hoy 19:00
Rosario Central festejo

Ángel Di María fue, otra vez, Ángel Di Alegría para Rosario Central. En terreno ajeno y administrando esfuerzos, el campeón del mundo hizo lo que distingue a los diferentes: resolver. A los cinco minutos del segundo tiempo apareció en el momento justo y con una volea limpia de zurda rompió el cero en el Coloso Marcelo Bielsa, para empezar a escribir un nuevo capítulo teñido de azul y amarillo.

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La jugada fue una síntesis de intuición y jerarquía. El centro pasado de Sández parecía perderse por el segundo palo, pero Enzo Giménez lo rescató cuando la pelota se iba. Alejo Véliz la bajó con inteligencia y, en ese instante en que la defensa perdió referencias, Di María quedó libre. Ese segundo que nadie puede concederle terminó en un remate perfecto y en la reacción tardía de Barlasina. Gol simple en la ejecución, enorme en el significado.

Porque no fue un tanto más. Fideo ya había convertido en el clásico anterior, en Arroyito, para el 1-0 que se celebró como reafirmación de jerarquía. Ahora repitió de visitante, confirmando que su influencia no depende del escenario. En el Gigante o en el Coloso, su lectura es la misma: esperar el momento exacto y golpear. Durante los 55 minutos que estuvo en cancha se lo vio elongando y regulando cargas, pero su versión más inteligente fue suficiente para marcar la diferencia.

El partido, hasta ese instante, respondía a una lógica conocida. Central asumió el protagonismo respaldado por una estructura que potencia a sus figuras, mientras que Newell’s, en el estreno de Frank Darío Kudelka, apostó al orden, las líneas juntas y la fricción. La Lepra, que arrastra una racha de ocho partidos sin ganar, tuvo algunas señales en el primer tiempo con un remate de Núñez al palo y un intento del Colo Ramírez, pero jugó con margen mínimo y lo pagó caro.

Tras el 1-0 el clásico se abrió. Newell’s se adelantó y dejó espacios, y a los 35 del complemento Central liquidó la historia: centro al área, peinada de Ovando y aparición de Copetti por el segundo palo para empujarla y sellar el 2-0 definitivo. Fue el golpe final en un duelo que volvió a confirmar la tendencia.

El sexto triunfo consecutivo en clásicos no es casualidad. Tampoco que Newell’s haya ganado apenas dos de los últimos 27. La hegemonía canalla se consolida y el contraste emocional es evidente: mientras Central celebra, el Coloso terminó envuelto en silbidos e impaciencia, con 18 años sin un festejo leproso en casa en un clásico. Y en el centro de la escena, una vez más, estuvo Di María, el hijo pródigo que volvió para decidir.