X
Lo + Viral

Científicos desarrollan chicle vegetal que reduce virus en la boca

Investigadores de la Universidad de Pensilvania han creado un chicle vegetal que ayuda a reducir la carga viral en la boca, actuando sobre virus como la influenza, herpes y SARS-CoV-2, gracias a su fórmula experimental a base de frijol lablab.

Hoy 19:01

Un grupo de científicos de la Universidad de Pensilvania ha desarrollado un chicle vegetal que tiene la capacidad de reducir virus en la boca mediante una fórmula experimental. Este chicle actúa en la saliva, un área crítica donde algunos virus pueden estar presentes antes de ser transmitidos por contacto cercano.

El avance fue liderado por investigadores de Penn Dental Medicine en colaboración con expertos en Finlandia. El estudio, que fue publicado en la revista Molecular Therapy, evaluó un chicle de grado clínico elaborado con polvo de frijol lablab, una planta que contiene la proteína antiviral llamada FRIL.

Es importante destacar que esta investigación no implica que el producto esté disponible en farmacias ni que funcione como un tratamiento médico. Sin embargo, representa una oportunidad interesante dentro de la ciencia antiviral, al proponer un método sencillo para reducir la carga viral en la boca antes de que ciertos virus se propaguen.

El chicle diseñado para reducir virus libera FRIL directamente en la saliva, donde esta proteína actúa como una trampa viral. En lugar de atacar al cuerpo, FRIL se une a partículas virales, ayudando a atraparlas en el momento en que circulan con mayor facilidad.

Los resultados de las pruebas de laboratorio mostraron que el chicle logró reducir más del 95 por ciento de la carga viral de cepas de influenza A, como H1N1 y H3N2, y demostró eficacia contra los virus del herpes simple, HSV-1 y HSV-2, atrapando partículas de herpes en un rango aproximado del 75 al 94 por ciento.

La proteína FRIL se une a estructuras de ciertos virus, favoreciendo que las partículas virales se agrupen, lo que puede disminuir su actividad. Este mecanismo es notable porque no requiere de métodos tradicionales como pastillas o inyecciones, liberándose durante la masticación del chicle.

La boca es un punto crítico para la transmisión de virus, ya que puede servir como entrada y salida de partículas virales. Por lo tanto, la estrategia de este chicle es localizada, buscando reducir la carga viral en un lugar específico, lo que podría complementar otras herramientas médicas, aunque no sustituye tratamientos o vacunas existentes.