En Cannes, la actriz comparte jurado e impresiones con Park Chan-wook, quien además ha dado claves sobre qué tipo de películas va a favorecer en esta edición.
La actriz se pronunció en el Festival de Cannes sobre arte y política, y también fijó postura frente al avance de la inteligencia artificial en la industria.
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La actriz Demi Moore se refirió al vínculo entre arte y política durante su participación en el Festival de Cannes 2026, en un contexto marcado por el debate generado previamente por el director Wim Wenders.
Días atrás, Wenders había sostenido que “el arte debe mantenerse alejado de la política”, lo que generó repercusiones dentro del ámbito cinematográfico.
Consultada sobre este tema, Moore expresó una postura distinta y afirmó que “parte del arte tiene que ver con la expresión”. En ese sentido, advirtió que “si empezamos a autocensurarnos, estamos anulando la esencia misma de nuestra creatividad”, y remarcó que esa libertad es clave para encontrar respuestas y verdades.
Demi Moore
La actriz, protagonista de películas como “Algunos hombres buenos” y “La sustancia”, también ha señalado en otras ocasiones las dificultades que enfrentó en una industria que considera marcada por el edadismo y el machismo.
El debate sumó además la mirada del director Park Chan-wook, quien sostuvo que arte y política no son ámbitos opuestos. Según explicó, una obra con contenido político no pierde valor artístico, y tampoco debería desestimarse una película por no tener una postura explícita.
En ese mismo contexto, Moore también fue consultada sobre otro tema de actualidad: el avance de la inteligencia artificial en el cine. La actriz consideró que se trata de un fenómeno inevitable y planteó una mirada pragmática sobre su uso.

“No hay nada que temer. Intentar combatirla es librar una batalla perdida y hay aspectos hermosos en poder utilizarla”, afirmó. Además, agregó que resistirse solo genera más confrontación, por lo que propuso buscar formas de colaboración con estas tecnologías como una alternativa más productiva.
Las distintas definiciones reflejan un debate abierto en la industria audiovisual, tanto sobre los límites de la creación y la libertad de expresión, como sobre el impacto de las nuevas herramientas tecnológicas en el futuro del cine.