A menos de un mes para el inicio de la Copa del Mundo 2026, la Federación Iraní confirmó que sus jugadores aún no cuentan con la autorización para viajar al país norteamericano.
A solo 29 días del comienzo del Mundial 2026, la selección de Irán atraviesa una situación preocupante y cargada de incertidumbre. El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mahdi Taj, confirmó que el plantel todavía no recibió las visas necesarias para ingresar a Estados Unidos, una de las sedes principales de la Copa del Mundo.
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La situación genera inquietud en el combinado asiático debido a las tensas relaciones políticas entre ambos países y al delicado contexto internacional marcado por los conflictos en Medio Oriente. A pesar de ello, desde la FIFA transmitieron tranquilidad y aseguraron que Irán podrá disputar normalmente los partidos programados en territorio estadounidense.
“Mañana o pasado mañana tendremos una reunión decisiva con la FIFA. Debe proporcionarnos garantías, porque el problema de los visados sigue sin resolverse”, declaró Mahdi Taj. Además, el dirigente agregó: “No hemos recibido ningún informe de la otra parte sobre quiénes han obtenido visados. Aún no se han expedido visados”.
Según se informó, los futbolistas iraníes deben trasladarse hasta Ankara, capital de Turquía, para completar parte del proceso migratorio, incluyendo la toma de huellas dactilares exigida por las autoridades estadounidenses.
Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró públicamente que la selección iraní podrá participar sin inconvenientes en sus compromisos correspondientes al Grupo G, donde enfrentará a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Las relaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos permanecen interrumpidas desde 1980, luego de la histórica crisis de los rehenes en la embajada norteamericana en Teherán, conflicto que se extendió durante 444 días. A este complejo panorama político se suman actualmente las tensiones vinculadas al conflicto en Medio Oriente y el bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte del país asiático.
Mientras tanto, en el entorno de la selección iraní crece la preocupación debido a la cercanía del debut mundialista y a la falta de definiciones oficiales sobre los permisos migratorios para ingresar a territorio estadounidense.