Si bien es cierto que no se puede afirmar que el sector industrial en conjunto esté en caída, ya que 2025 terminó con una suba del 1,6% y este año en el primer trimestre la producción fabril está 2,3% abajo, en rigor, el sector es heterogéneo.
Hay sectores vinculados con la actividad energética o minera que acompañan el crecimiento de ese tipo de actividades, como también la fabricación de autos. Pero los textiles y calzados caen 18% en lo que va de 2026 y la metalmecánica baja 12% de acuerdo con datos del INDEC a marzo. Los primeros datos sectoriales anticipados de abril tampoco traen buenos augurios.
El Gobierno libertario puso en marcha tres programas que benefician a las empresas: el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), el Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) y el Régimen de Inventivo a la Formalización Laboral (RIFL).
El primero ofrece incentivos fiscales y estabilidad cambiaria para inversiones a partir de u$s200 millones. El segundo es para pymes con inversiones de entre u$s150.000 a u$s9 millones, y el tercero es un blanqueo laboral que podría servir mucho más a las pequeñas empresas, aunque actualmente este sector está luchando por subsistir antes que expandirse.
El problema es que para el universo de empresas que no tiene volumen de inversión que vaya desde los u$s9 millones a los u$s200 millones, no hay nada.
El pasado viernes la Cámara Argentina de Comercio (CAC) envió una nota al titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez, en la que le reclamó que el organismo frene con los embargos en las cuentas de las pymes.
Es conocido que, cuando hay caída de actividad y bajan los cobros, las empresas tienen a priorizar el pago de salarios, luego a proveedores y, por último, los impuestos.
Uno de los empresarios que mayor respaldo público le ha dado al gobierno de Javier Milei desde el inicio del mandato es Gustavo Lazzari, de gran actividad en redes sociales. Es el presidente de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (CAICHA). El empresario señaló: "Por favor, revisen la carnicería de embargos ARCA. Para muchas pymes es un tiro de gracia. Es importante recuperar el capital de trabajo y bregar por la sustentabilidad, en estos momentos".
En febrero, la central fabril había expresado su preocupación por el abastecimiento de Gas Natural Licuado (GNL) de cara al invierno, y los costos que acarrea a la industria. "Los miembros de la Junta Directiva destacaron la importancia de garantizar previsibilidad para el suministro energético, dada su incidencia directa en la continuidad de los procesos productivos”, señalaron en febrero. Las temperaturas invernales empezaron y hay temor a que haya cortes para la industria si sube mucho la demanda domiciliaria.