El delincuente irrumpió encapuchado en un autoservicio destrozó el mostrador para llevarse la recaudación y escapó luego de un dramático forcejeo con la propietaria.
La mañana del feriado patrio se vio sacudida por un violento e insólito asalto que generó conmoción entre los vecinos de Añatuya.
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Un delincuente encapuchado irrumpió en un autoservicio ubicado sobre avenida 9 de Julio y calle Gobernador Barraza, destrozó el sector de cajas para apoderarse de la recaudación y, antes de escapar, sorprendió a la propietaria con un frío “disculpe”.
El hecho se registró minutos antes de las 7, cuando la comerciante —de apellido Luna— se preparaba para abrir el local. Según denunció ante la Policía, el sospechoso ingresó con el rostro cubierto y avanzó directamente hacia la caja registradora.
Sin mediar palabra, el ladrón comenzó a golpear violentamente el mostrador hasta romper uno de los vidrios principales. En medio del estruendo y las amenazas de muerte, logró sustraer alrededor de $200 mil en efectivo, dinero correspondiente a la recaudación y cambio para la jornada.
Lejos de quedarse inmóvil, la mujer intentó resistir el robo y protagonizó un dramático forcejeo con el delincuente entre los restos de vidrio. En ese momento consiguió arrancarle el cuello polar con el que ocultaba parte del rostro, dejándolo parcialmente descubierto.
La reacción del asaltante fue tan inesperada como indignante. Al advertir que había sido descubierto, miró a la comerciante y, antes de huir a la carrera, le dijo: “Disculpe”.
Tras el alerta, efectivos de la Departamental 13 y de la Comisaría 41 desplegaron un operativo de búsqueda en distintos sectores de la ciudad, aunque hasta el momento no lograron dar con el sospechoso.
El traumático episodio dejó severas secuelas en la víctima, quien sufrió una fuerte crisis nerviosa y debió ser trasladada en ambulancia al hospital zonal, donde permanecía en observación médica.
Mientras tanto, investigadores trabajan sobre imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas con el objetivo de identificar al autor del hecho, cuya descripción física ya fue aportada por la comerciante.