El entrenador habló tras la eliminación de la Copa ante Universidad Católica y dejó abierta la puerta a una posible salida. También se refirió al estado físico de Leandro Paredes y asumió la responsabilidad por el fracaso.
La eliminación de Boca de la Copa Libertadores dejó al club sumergido en una crisis futbolística y también sembró dudas sobre el futuro de Claudio Úbeda como entrenador del Xeneize. Luego de la derrota 1 a 0 ante Universidad Católica en La Bombonera, el DT evitó confirmar su continuidad y reconoció que su situación dependerá de las decisiones que tome la dirigencia.
“No creo que sea un momento para hablar de esto, de mi continuidad. Tenemos que reunirnos, hablar y pensar en todo lo que pasó en este tiempo que tuvimos y después sí tomar una decisión”, expresó Úbeda en conferencia de prensa, dejando entrever que su ciclo podría estar cerca del final.
El técnico, que tiene contrato hasta el próximo 30 de junio, también dejó una frase contundente sobre cómo se manejan los procesos en el fútbol argentino: “Siempre dependemos de los resultados. Eso no depende de mí”. Las declaraciones llegaron en medio de un clima explosivo en La Bombonera, donde los hinchas descargaron toda su bronca contra jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.
En relación al partido, Úbeda reconoció la frustración por no haber conseguido el objetivo principal. “Obviamente que hay una amargura muy grande por el resultado. Buscábamos la victoria y no la conseguimos. La única opción que tuvieron ellos la concretaron y nosotros no”, analizó. Además, remarcó que a Boca le faltó claridad en ataque y que el rival supo defenderse bien para sostener la ventaja.
“El equipo no tuvo los resultados que hubiésemos querido en los últimos tres partidos. En este momento uno no encuentra palabras para describir la impotencia que sentimos”, agregó el entrenador, visiblemente golpeado por la eliminación temprana en el certamen continental.
Úbeda también hizo referencia a las bajas y lesiones que afectaron al plantel durante las últimas semanas, aunque evitó utilizarlas como excusa. “Hemos tenido algunas lesiones que fueron influyentes en el rendimiento del equipo. Pero no es momento para poner excusas. Asumimos la responsabilidad”, sostuvo.
Uno de los focos de preocupación pasó por el estado físico de Leandro Paredes, que terminó el encuentro con molestias musculares y tocándose reiteradamente la zona del isquiotibial. “Leandro no se cuidó para nada. Tenía algo en el isquiotibial y quiso seguir jugando. Valoro su intención de seguir jugando”, explicó el DT.
Finalmente, el entrenador contó cómo se vivió el clima puertas adentro tras el duro golpe. “Todavía no hablamos con los jugadores. Cuando pasan este tipo de situaciones hay mucho de cautela y silencio”, cerró Úbeda, mientras en Boca crecen las dudas y el futuro inmediato aparece cargado de incertidumbre.