X
Espectaculos

Murió Julio Le Parc, el artista argentino que revolucionó el arte cinético y conquistó al mundo

Tenía 97 años y residía en París desde finales de la década de 1950. Fue uno de los máximos referentes internacionales del arte óptico y cinético, con una obra que transformó la relación entre el espectador, la luz y el movimiento.

Hoy 22:17
Julio Le Parc

La muerte de Julio Le Parc a los 97 años generó una profunda conmoción en el mundo de la cultura. Considerado uno de los artistas argentinos más influyentes de la historia, falleció este sábado en París, ciudad donde desarrolló gran parte de su trayectoria y desde donde construyó una carrera que alcanzó reconocimiento internacional.

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

Nacido el 23 de septiembre de 1928 en Palmira, provincia de Mendoza, Le Parc atravesó una infancia marcada por dificultades económicas antes de iniciar su formación artística. Con el paso de los años se convirtió en una figura fundamental del arte contemporáneo y en uno de los principales exponentes del movimiento cinético.

Su carrera tomó impulso definitivo luego de radicarse en Francia en 1958. Allí integró el histórico Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV), un colectivo que buscó romper con las formas tradicionales de contemplación artística y promover la participación activa del público en las obras.

A través de instalaciones, esculturas y experiencias visuales, Le Parc exploró durante décadas las posibilidades de la luz, el color y el movimiento. Sus creaciones se caracterizaron por generar efectos ópticos cambiantes que transformaban la percepción de quienes interactuaban con ellas.

El reconocimiento internacional llegó en 1966, cuando obtuvo el Gran Premio Internacional de Pintura de la Bienal de Venecia, uno de los galardones más prestigiosos del mundo del arte. A partir de entonces, sus obras comenzaron a exhibirse en museos, galerías y espacios públicos de distintos continentes.

Más allá de su prestigio artístico, Le Parc también se destacó por su compromiso social y político. Durante buena parte de su vida defendió el acceso democrático al arte y cuestionó la idea del artista como una figura distante o elitista. Esa visión quedó reflejada en muchas de sus producciones, pensadas para involucrar directamente al espectador.

En Argentina, su legado puede apreciarse en distintas intervenciones e instalaciones que forman parte del patrimonio cultural del país. Sus trabajos con estructuras lumínicas y efectos visuales fueron exhibidos en importantes centros culturales, espacios públicos y museos, acercando su obra a nuevas generaciones.

A lo largo de las últimas décadas, Le Parc recibió numerosos homenajes y reconocimientos tanto en Europa como en América Latina. Su influencia trascendió el ámbito de las artes visuales y se convirtió en una referencia para diseñadores, arquitectos, escenógrafos y creadores de diversas disciplinas.

La noticia de su fallecimiento provocó mensajes de despedida de artistas, instituciones culturales y admiradores de todo el mundo. Muchos destacaron no solo la originalidad de su obra, sino también su capacidad para innovar y desafiar permanentemente los límites del arte contemporáneo.

Con su muerte desaparece una de las figuras más importantes de la cultura argentina a nivel internacional. Sin embargo, su legado permanecerá vigente a través de una obra que revolucionó la manera de entender el movimiento, la luz y la participación del público en el arte.