El candidato del movimiento Defensores de la Patria se convirtió en una de las grandes revelaciones de las elecciones colombianas al imponerse en la primera vuelta y asegurar su lugar en el balotaje.
Abelardo de la Espriella se transformó en una de las figuras más destacadas de las elecciones presidenciales de Colombia al obtener el primer lugar en la primera vuelta y asegurarse un lugar en el balotaje que se celebrará el próximo 21 de junio.
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Con más del 95% de las mesas escrutadas, el candidato del movimiento Defensores de la Patria cosechó cerca del 43,6% de los votos, superando por una diferencia ajustada al postulante del oficialismo, Iván Cepeda, quien obtuvo poco más del 41%.
El resultado posicionó a De la Espriella como una de las mayores sorpresas del escenario político colombiano, especialmente porque hasta hace pocos años insistía en que no tenía intenciones de dedicarse a la política partidaria.
De abogado mediático a candidato presidencial
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, aunque criado en Montería desde muy pequeño, Abelardo de la Espriella construyó gran parte de su notoriedad pública a partir de su carrera como abogado.
Graduado en Derecho, fundó en 2002 su propio estudio jurídico, que con el paso de los años se convirtió en una de las firmas más conocidas del país. A lo largo de su trayectoria intervino en causas de alto perfil y representó a figuras políticas, empresarios y personajes involucrados en expedientes de gran repercusión pública.
Su nombre apareció vinculado a la defensa de dirigentes políticos, empresarios y personalidades mediáticas, lo que le permitió ganar visibilidad nacional mucho antes de iniciar su camino electoral.
La construcción de un liderazgo político propio
En 2025 decidió formalizar su desembarco en la política con la creación del movimiento Defensores de la Patria. La iniciativa fue impulsada mediante una campaña de recolección de firmas y posteriormente consolidó alianzas con distintos sectores partidarios.
Durante la campaña presidencial, De la Espriella construyó un discurso centrado en la seguridad, la reducción del tamaño del Estado, el combate a la corrupción y el impulso a la actividad económica privada.
Su estilo confrontativo y su retórica contra las estructuras políticas tradicionales llevaron a numerosos analistas a compararlo con otros líderes de perfil disruptivo que surgieron en distintos países durante los últimos años.
Una figura rodeada de polémicas y exposición pública
Además de su actividad jurídica y política, De la Espriella desarrolló una intensa presencia mediática. Conocido por el apodo de "El Tigre", suele exhibir en redes sociales aspectos de su vida personal vinculados al lujo, los negocios y el emprendimiento.
También participó en proyectos editoriales, musicales y empresariales, diversificando su actividad más allá del ámbito legal.
Su figura genera adhesiones y críticas en partes iguales. Mientras sus seguidores destacan su capacidad para desafiar al establishment político, sus detractores cuestionan algunas de las posturas que sostuvo a lo largo de los años y determinados casos judiciales en los que intervino profesionalmente.
Qué propone para Colombia
Entre los principales ejes de su programa de gobierno figuran la reducción del gasto público, una reforma del aparato estatal, el fortalecimiento de la seguridad, incentivos a la inversión privada y una fuerte apuesta por la modernización tecnológica.
Además, plantea medidas para impulsar el crecimiento económico, fortalecer el sistema educativo y promover programas orientados a la formación de jóvenes en áreas vinculadas a nuevas tecnologías e innovación.
Con el resultado obtenido en la primera vuelta, Abelardo de la Espriella quedó a un paso de alcanzar la presidencia de Colombia. Ahora deberá enfrentarse en el balotaje a Iván Cepeda, en una elección que definirá el rumbo político del país para los próximos cuatro años.