Ilia Topuria sufrió la primera derrota de su carrera en el UFC Freedom 250 y debió ser trasladado a un hospital de Washington tras recibir un severo castigo de Justin Gaethje. La pelea fue detenida antes del quinto asalto debido al delicado estado físico del hispano-georgiano.
La histórica cartelera del UFC Freedom 250, desarrollada en los jardines de la Casa Blanca y con la presencia del presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump, dejó una de las imágenes más impactantes del año en las artes marciales mixtas. Ilia Topuria perdió su invicto, cedió el cinturón y terminó hospitalizado tras recibir una contundente paliza de Justin Gaethje.
Desde el comienzo del combate, el estadounidense logró imponer condiciones. En el primer asalto encontró espacios en la guardia del campeón y conectó un potente uppercut que provocó un profundo corte sobre el ojo derecho de Topuria. A partir de ese momento, Gaethje tomó el control de las acciones y comenzó a acumular daño sobre el rostro de su rival.
Con el paso de los rounds, la situación del peleador hispano-georgiano se volvió cada vez más preocupante. Los golpes impactaron de manera constante sobre su cabeza y su capacidad de reacción fue disminuyendo. La preocupación también creció en su rincón, donde comenzaron a advertir que las lesiones podían comprometer seriamente su visión.
Durante una de las pausas, el entrenador Javi Climent le consultó directamente si podía ver con normalidad. La respuesta de Topuria generó alarma inmediata: aseguró que prácticamente no veía. Para entonces, el daño era evidente. Cortes en distintas zonas del rostro, abundante sangrado e inflamación alrededor de los ojos reflejaban la dureza del castigo recibido.
La situación alcanzó un punto límite antes del inicio del quinto asalto. Aleksandre Topuria, hermano del luchador, pidió la intervención médica al considerar que no estaba en condiciones de continuar. Tras una rápida evaluación, los doctores determinaron que el combate debía finalizar y activaron el protocolo sanitario de la organización. Minutos después, el excampeón fue trasladado en ambulancia a un hospital de Washington D.C. para someterse a estudios más exhaustivos.
En la conferencia posterior al evento, el presidente de la organización, Dana White, describió con crudeza el estado físico del peleador. Según explicó, Topuria terminó muy golpeado y la principal preocupación médica pasaba por una posible fractura en el hueso orbital, una lesión frecuente en este tipo de combates de alto impacto.
Más allá de la derrota deportiva y la pérdida del cinturón, las imágenes posteriores al combate dejaron en evidencia la magnitud del castigo sufrido. El rostro completamente inflamado, los hematomas y los profundos cortes marcaron el final de una noche que quedará grabada como la más difícil en la carrera de Ilia Topuria, quien hasta entonces mantenía un récord perfecto dentro de la organización.