La actriz habló sobre su debut como directora, la elección de una protagonista de más de 90 años y cuestionó el edadismo en la industria del cine.
Scarlett Johansson atraviesa una nueva etapa en su carrera: su debut como directora. En ese proceso, la actriz también se permitió reflexionar sobre el paso del tiempo, la vejez y los prejuicios que aún persisten en la industria cinematográfica.
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La inquietud por dirigir no es nueva. Johansson recuerda que fue Robert Redford quien sembró esa idea en ella durante el rodaje de “El hombre que susurraba a los caballos” en 1998, cuando apenas tenía 12 años. “Pensé que actuaría hasta ser adulta y luego dirigiría porque me parecía un trabajo más interesante”, explicó. Sin embargo, con el tiempo, su desarrollo como actriz terminó ocupando el centro de su carrera.
A lo largo de los años trabajó con grandes referentes como los hermanos Coen, Woody Allen, Noah Baumbach y Sofía Coppola, de quienes tomó distintas enseñanzas. Pero dirigir le presentó un desafío inesperado: “Nada me preparó para lo involucrado que está un director en todos los aspectos de la película. Eres la primera en llegar y la última en irte. Estás todo el tiempo resolviendo problemas”, señaló.
Una historia atravesada por la edad
Su primera película, “La extraordinaria vida de Eleanor”, tiene como protagonista a una mujer de más de 90 años, interpretada por June Squibb, a quien Johansson admira profundamente. “Adoro a June Squibb”, afirmó sobre la actriz, que fue nominada al Oscar a los 84 años por “Nebraska”.
El proyecto también tiene una conexión personal para Johansson. El guion le resultó cercano por su propia historia familiar: “Yo también crecí como una niña judía en Nueva York”, contó, y recordó la influencia de su abuela, Dorothy Sloan.
Scarlett Johansson
La elección de una protagonista de esa edad no es casual. Johansson cuestionó abiertamente el edadismo en la sociedad: “Creo que la gente es edadista. Es difícil admitirlo, pero así es nuestra sociedad occidental”. En ese sentido, remarcó que muchas actrices mayores quedan relegadas a papeles secundarios o estereotipados.
Además, planteó una reflexión más profunda: “Mi teoría es que no queremos vernos a nosotros mismos en el futuro. Es miedo a la muerte, básicamente”. También señaló que, especialmente en Estados Unidos, las personas mayores suelen quedar fuera de la vida cotidiana familiar y comunitaria.
Una historia incómoda pero humana
La película combina comedia y drama, y aborda un tema sensible: su protagonista, Eleanor, decide fingir haber vivido una tragedia similar a la de una amiga sobreviviente del Holocausto. Para Johansson, se trata de un enfoque complejo pero profundamente humano.
Scarlett Johansson
“La mentira de Eleanor viene de un lugar puro, de amor y de la urgencia de mantener viva la historia de su amiga”, explicó. Y agregó: “Es un error humano. Espero que el público sienta compasión por ella”.
Entre lo comercial y lo emocional
Pese a ser una de las actrices más taquilleras de Hollywood, Johansson eligió debutar con una película pequeña e íntima. “Siempre tengo un ojo en la taquilla, pero mi prioridad es hacer películas que conecten con el público”, aseguró.
En esa línea, expresó una mirada más amplia sobre el cine: “Echo en falta que la gente se emocione colectivamente, que desconocidos rían y lloren juntos. De eso se trata el arte. Eso es el cine”.