La directora recordó la visita que realizó años atrás a la sede de SpaceX y expresó su decepción por el rumbo que tomó el magnate.
La directora y actriz Olivia Wilde lanzó duras críticas contra Elon Musk y aseguró que el empresario cambió radicalmente con el paso de los años, hasta convertirse en alguien que promueve ideas vinculadas con la cultura incel. Sus declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en The Louis Theroux Podcast, donde también reflexionó sobre la controversia que rodeó a Don’t Worry Darling y el efecto que tuvo en la película.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Wilde recordó que conoció a Musk hace varios años, cuando visitó la sede de SpaceX en Los Ángeles poco después de su inauguración. Según explicó, asistió al recorrido por interés en los proyectos espaciales de la compañía y, en ese entonces, el empresario evaluaba realizar una donación a una organización con la que colaboraba para construir hospitales y escuelas en Haití.
"Creo que sí donó algo de dinero, y eso se agradece. Me confundía. Jamás habría predicho que tomaría el camino que tomó. Parecía realmente inteligente", afirmó la cineasta, quien reconoció que hoy siente un profundo resentimiento hacia el magnate.
"Realmente lo resiento ahora. Lo resiento profundamente", expresó durante la conversación, en la que además sostuvo que Musk "se convirtió en una criatura", en referencia al giro que, según ella, experimentó su pensamiento en los últimos años.
Elon Musk.
La directora también lo vinculó con la cultura incel y cuestionó sus reiteradas advertencias sobre la supuesta crisis de subpoblación mundial. Wilde consideró que esos planteos reflejan una visión del mundo basada en la idea de que los hombres deben conservar una posición de poder y señaló que ese tipo de discursos es compartido por sectores asociados a ese movimiento.
El tema no era nuevo para la realizadora. Durante la promoción de Don’t Worry Darling en 2022, reveló que el antagonista interpretado por Chris Pine estaba inspirado en el psicólogo y comentarista canadiense Jordan Peterson, a quien entonces definió como un "héroe pseudointelectual para la comunidad incel".
Aquellas declaraciones provocaron una fuerte respuesta de Peterson, quien en una entrevista con Piers Morgan aseguró que le resultaba difícil ver cuántas personas "mueren por falta de una palabra de aliento".
Ahora, Wilde reconoció que quizá fue injusto llamarlo "pseudointelectual", ya que considera que Peterson "obviamente piensa en las cosas con detenimiento". Sin embargo, mantuvo sus cuestionamientos y afirmó que representa "una versión prolija del tipo de pensadores que llevan a los Andrew Tate del mundo".
"Mi problema con Peterson es que muchas personas que no son misóginas en absoluto han adoptado esta versión higienizada de la misma filosofía, que está arraigada en una misoginia profunda y es usada como arma por la comunidad incel", sostuvo.
Según la directora, el eje central de esa corriente de pensamiento es "la titularidad del poder", una idea que, a su entender, influye en la manera en que algunos hombres interpretan su lugar dentro de la sociedad.
Wilde también vinculó ese fenómeno con la política estadounidense y afirmó que esa misoginia "usada como arma" contribuyó a la elección de Donald Trump en dos oportunidades.
En respuesta a las declaraciones de Peterson sobre la necesidad de brindar palabras de aliento a los hombres jóvenes, la actriz fue categórica.
"Hay una gran y estruendosa palabra de aliento que ocurre todo el tiempo para estos hombres, que es: 'Este mundo es tuyo y tienes derecho a él'. Eso está arraigado en nuestra sociedad. La idea de que necesitan un recordatorio de aliento y merecen más es ridícula", afirmó.
Además de referirse a Musk y Peterson, Wilde habló sobre el impacto que tuvo la intensa cobertura mediática en torno a Don’t Worry Darling, estrenada en 2022.
Olivia Wilde
La directora sostuvo que la polémica terminó eclipsando el contenido de la película e impidió que el público debatiera las ideas que buscaba transmitir, pese al esfuerzo realizado para filmarla durante la pandemia de COVID-19 con un presupuesto de 30 millones de dólares.
"Creo que sí perjudicó a la película porque nunca pudimos tener las conversaciones sobre lo que la película estaba tratando de decir. Mucha gente trabajó muy duro para hacer esa película en plena pandemia de COVID", señaló.
Wilde añadió que la situación también tuvo consecuencias personales y aseguró que la experiencia cambió su percepción sobre la exposición pública en Internet.
"Sin duda me hizo daño, porque hasta ese momento era muy ingenua sobre la trituradora de basura que podía ser Internet", concluyó.