El Gaucho perdía por 3-1 cuando sus hinchas reaccionaron arrojando proyectiles al campo de juego obligando a la suspensión del encuentro.
Güemes vivió otra tarde para el olvido en la Primera Nacional. El Gaucho perdía 3-1 ante Tristán Suárez, por la fecha 23, cuando el partido fue suspendido debido a incidentes provocados por hinchas locales.
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El encuentro se disputaba con normalidad hasta los 28 minutos del segundo tiempo, cuando Alejandro Molina convirtió el tercer gol del conjunto visitante. Luego del tanto comenzaron a caer proyectiles al campo de juego y el árbitro Maximiliano Manduca decidió detener las acciones.
El conjunto santiagueño abrió el marcador a los 11 minutos del primer tiempo por intermedio de Juan Sánchez Sotelo.
La ventaja duró poco, ya que a los 15 minutos Sebastián Ramírez estableció el empate para Tristán Suárez.
En el complemento, la visita consiguió dar vuelta el resultado. A los 11 minutos, Agustín Baldi marcó el 2-1, mientras que Molina amplió la diferencia a los 28. Acto seguido cayeron los primeros primeros proyectiles pero el partido continuó.
Después de la caída de más proyectiles, Manduca dialogó con los capitanes y advirtió que intentaría reanudar el encuentro, pero que una nueva agresión provocaría la suspensión definitiva.
La situación volvió a repetirse y el árbitro resolvió dar por terminado el partido a los 30 minutos del segundo tiempo.
Ahora se aguardará la resolución del Tribunal de Penas, que deberá determinar cómo continuará el encuentro y si corresponde aplicar sanciones al club, entre ellas una posible suspensión del estadio.

El panorama del Gaucho es cada vez más delicado. El equipo acumulaba su sexta derrota consecutiva y continúa hundido en la zona de descenso.
A la crisis futbolística e institucional se suma ahora la preocupación por las consecuencias disciplinarias que podrían derivarse de los incidentes ocurridos durante el encuentro.