Como ejemplo, recordó que durante sus anteriores mandatos mantuvo relaciones de respeto con dirigentes de signo político opuesto, como los expresidentes de Colombia: "No es la posición ideológica la que define la relación entre Estados, son los intereses de cada Estado", sostuvo.
Las declaraciones se producen en un contexto de deterioro de las relaciones entre Brasil y la Argentina, tras un nuevo capítulo de desgaste por los dichos de Milei y la retirada del embajador en Buenos Aires.
"Tenemos que saber que, si actuamos en grupo, formamos un bloque más fuerte para negociar con la Unión Europea, en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y para discutir los conflictos que debamos discutir", afirmó.
La tensión diplomática que generó las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, terminó de estallar este martes. La Cancillería de Brasil definió retirar a su embajador, Julio Bitelli, de Argentina y rebajó, por primera vez en décadas, su vínculo con el país al nivel de encargado de negocios.
“Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacía el Presidente hacen inevitable esa decisión”, indicaron desde el gobierno brasileño. Por el momento, se desconoce si Argentina actuará en consecuencia y tomará la misma medida.
El enojo surgió a partir de las últimas declaraciones de Milei en entrevistas televisivas en las que reiteró que considera a Lula como “ladrón” y “presidiario”. Durante dichas apariciones mediáticas, el mandatario justificó sus dichos con que la condena a Lula fue anulada por un “error administrativo” de la justicia de ese país, sin demostrar la inocencia del mandatario brasileño. “Tengo formas horribles pero digo la verdad”, afirmó.