El huracán avanza hacia la costa del Pacífico mexicano con vientos de 240 kilómetros por hora y amenaza con provocar inundaciones y deslaves. Las autoridades ordenaron evacuaciones en zonas de riesgo y habilitaron refugios ante el impacto previsto para este domingo.
El oeste de México se encuentra en alerta máxima ante la llegada del huracán Simón, que alcanzó la categoría 4 y amenaza con impactar la costa del Pacífico durante las primeras horas de este domingo. Ante el avance del fenómeno, las autoridades ordenaron evacuaciones preventivas, suspendieron actividades no esenciales en 24 municipios y pidieron a la población alejarse de las zonas vulnerables.
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De acuerdo con el último informe del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, difundido durante la tarde del sábado, Simón presenta vientos máximos sostenidos de 240 kilómetros por hora y se desplaza hacia el norte a unos 6 kilómetros por hora. Su centro se encontraba a aproximadamente 135 kilómetros al sur-suroeste de Manzanillo, en el estado de Colima.
El pronóstico indica que el ciclón podría tocar tierra durante las primeras horas del domingo 11 de octubre, en un sector de la costa de Jalisco comprendido entre los municipios de La Huerta y Tomatlán. Las autoridades advirtieron que las condiciones podrían deteriorarse antes de su llegada, con fuertes ráfagas, oleaje elevado y precipitaciones intensas.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, informó que desde las 16 del sábado, hora local, quedaron suspendidas las actividades no esenciales en 24 municipios de los estados de Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit.
La medida alcanza a actividades comerciales y recreativas, además de limitar los desplazamientos que no sean imprescindibles. El objetivo es reducir la exposición de la población frente al avance del huracán y facilitar las tareas de prevención y asistencia.
Por su parte, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, pidió evacuar las viviendas que no ofrezcan condiciones de seguridad y las zonas propensas a inundaciones o deslaves. También recomendó trasladarse a los refugios temporales habilitados por las autoridades.
“No esperen a que las condiciones se agraven para ponerse a salvo”, advirtió la funcionaria, quien pidió seguir las indicaciones oficiales y permanecer en lugares seguros.
Según los reportes oficiales difundidos el viernes, en Jalisco ya se había concretado la evacuación preventiva de 261 personas y se habían habilitado 13 refugios temporales, con capacidad para recibir a unas 1.900 personas. En Colima también se dispuso el cierre de playas y la preparación de centros de asistencia para responder a posibles emergencias.
Uno de los principales riesgos asociados al huracán Simón es la cantidad de lluvia que podría descargar sobre la región. El Servicio Meteorológico Nacional de México pronosticó precipitaciones extraordinarias, superiores a los 250 milímetros, en Colima.
En tanto, se esperan lluvias torrenciales de entre 150 y 250 milímetros en Jalisco y Michoacán, mientras que en Nayarit y Guerrero podrían registrarse precipitaciones muy fuertes, de entre 50 y 75 milímetros.
Estas condiciones podrían provocar crecidas repentinas de ríos y arroyos, inundaciones urbanas, deslizamientos de tierra y cortes de caminos, especialmente en áreas montañosas. Además, el oleaje elevado y los vientos intensos representan un peligro para las comunidades costeras, los pescadores y las embarcaciones.
El Centro Nacional de Huracanes advirtió que algunas zonas podrían acumular hasta 760 milímetros de lluvia, un escenario que elevaría considerablemente el riesgo de inundaciones y deslaves potencialmente mortales.
Frente a esta situación, el Gobierno mexicano mantiene activos los planes de emergencia y coordina tareas entre Protección Civil, las fuerzas de seguridad, las autoridades estatales y los servicios de asistencia.
Entre las localidades bajo especial vigilancia se encuentra Puerto Vallarta, uno de los principales destinos turísticos de la costa de Jalisco. Ante la proximidad del ciclón, hoteles, comercios y otros establecimientos comenzaron a proteger puertas y ventanas, mientras las autoridades pidieron a trabajadores y visitantes permanecer en refugios o lugares seguros.
La suspensión de actividades también alcanza a otros municipios costeros, donde se busca evitar la circulación de personas durante las horas más peligrosas del fenómeno meteorológico.
En paralelo, las autoridades continúan con las tareas de asistencia en sectores de Guerrero afectados por las lluvias. En Acapulco, la Comisión Federal de Electricidad informó que había restablecido gran parte del suministro eléctrico interrumpido por las precipitaciones.
Aunque los efectos del mal tiempo ya se sienten en distintas zonas del Pacífico mexicano, el principal impacto previsto de Simón se concentra en la costa de Jalisco y Colima.
El avance del huracán mantiene en alerta a las autoridades, que insisten en la necesidad de completar las evacuaciones preventivas y evitar desplazamientos innecesarios antes de que las condiciones meteorológicas empeoren.