El hombre de 31 años terminó condenado a 40 meses de cárcel. Alegó problemas psiquiátricos, pero cometió el hecho bajo los efectos de drogas y alcohol.
Un hombre de 31 años fue condenado este miércoles a 40 meses de prisión por robar un supermercado Morrisons en el norte de Inglaterra, amenazar a los empleados con un cuchillo y escapar con un carrito lleno de mercadería sin pagar. El acusado, identificado como Peter Braithwaite, llevaba el rostro pintado como el Joker, el villano de Batman.
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El hecho ocurrió el 8 de julio en un local de Jarrow, en el condado de Tyne y Wear. Según informó el Daily Mail, Braithwaite ingresó al establecimiento alrededor de las 3 p.m., vestido completamente de negro y con una mochila del mismo color.
Las cámaras de seguridad registraron la secuencia del robo, incluida la salida del hombre con el carrito de compras y su recorrido hasta su domicilio, ubicado cerca del supermercado.
El personal intentó detenerlo y él sacó el cuchillo
Cuando los empleados advirtieron que no había pagado e intentaron impedirle la salida, Braithwaite extrajo el cuchillo y lo apuntó hacia ellos. Según relató el fiscal Kevin Wardlaw ante el Tribunal de la Corona de Newcastle, el acusado había respondido a las advertencias del personal con la frase “hablen con su gerente” antes de desenfundar el arma. Las amenazas que siguieron fueron directas y explícitas.
“¿Quieren un poco? ¿Quieren que los apuñale? ¿Quieren morir?”, habría dicho mientras apuntaba la hoja hacia los trabajadores, quienes retrocedieron ante la intimidación, según la acusación. Un guardia de seguridad declaró haber creído que él y sus compañeros serían atacados.
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Las secuelas entre el personal fueron profundas. Uno de los trabajadores relató ante el tribunal que la experiencia le dejó marcas concretas en su vida laboral.
“Sigo pensando en el momento en que el agresor con la cara pintada sacó el cuchillo y lo apuntó hacia mí, preguntándome si lo quería”, declaró, según informó el Daily Mail. “Tenía un aspecto aterrador, con los ojos desorbitados. Creí que me iban a apuñalar”, agregó.
El mismo empleado indicó que, si bien antes no le costaba enfrentarse a situaciones de hurto, hoy experimenta pánico y ansiedad en el trabajo, y siente “pavor total” ante ese tipo de circunstancias.
El juez subrayó que quienes estuvieron presentes nunca lo olvidarán
El juez Jamie Hill, al dictar sentencia, subrayó la gravedad de lo ocurrido. “Fue un incidente aterrador, que implicó amenazar con apuñalar a varias personas que intentaban hacer su trabajo”, sostuvo, según el Daily Mail.
Hill también reconoció que Braithwaite había expresado arrepentimiento y que, según los profesionales que lo asistieron, es posible que no recuerde con exactitud lo que hizo. Aun así, fue categórico: “Estoy seguro de que quienes estaban en ese supermercado ese día nunca lo olvidarán”.
La defensa, a cargo del abogado Robin Turton, señaló que Braithwaite padece problemas de salud mental y que hoy comprende el impacto de su conducta y lamenta lo sucedido. El propio juez Hill había reconocido ese antecedente, aunque aclaró que el peso de la evidencia indicaba que el acusado actuó en gran medida bajo los efectos del alcohol y las drogas.
El acusado se declaró culpable del cargo de robo con violencia ante el Tribunal de la Corona de Newcastle. La condena de 40 meses de prisión fue dictada este miércoles en esa misma sede.