La muerte de Gogo Ramos en Salta, tras recibir disparos de policías, ha desatado una investigación que involucra a varios efectivos en delitos graves.
En la madrugada del lunes, un trágico incidente tuvo lugar en el barrio 6 de septiembre, donde un joven de 36 años, conocido como Gogo Ramos, perdió la vida tras ser víctima de dos disparos letales. Este suceso ha generado una profunda conmoción en la comunidad y ha llevado a las autoridades a iniciar una investigación exhaustiva.
Como resultado de esta investigación, un efectivo policial ha sido imputado como presunto autor del delito de homicidio doblemente agravado, debido a que sucedió durante el ejercicio de su función y por el uso de un arma de fuego. Este desarrollo resalta la gravedad de los actos cometidos por aquellos encargados de hacer cumplir la ley.
Además, otros tres policías han sido acusados como presuntos coautores del delito de encubrimiento agravado, lo que se agrava por su condición de funcionarios públicos. La audiencia de formalización del caso fue conducida por el juez Pablo Zerdán, quien ha tomado decisiones clave en este caso de gran interés público.
Se ha ordenado que el policía señalado como el autor del homicidio permanezca detenido con prisión preventiva durante seis meses, mientras que los otros tres efectivos cumplirán arresto domiciliario por un periodo de 30 días, bajo monitoreo electrónico. Esta medida busca garantizar la integridad del proceso judicial en curso.
La investigación ha revelado detalles preocupantes sobre el incidente. Según la hipótesis fiscal, el 3 de noviembre, alrededor de la 1:40, cuatro efectivos de la Dirección de Seguridad Urbana se desplazaron en un vehículo policial hacia las calles Francisco Muñiz y Filiberto de Menes. En este contexto, el cabo que operaba la escopeta disparó contra Ramos, quien se encontraba en la vía pública.
La víctima sufrió heridas múltiples de arma de fuego en ambas piernas y en la espalda y fue asistida por el personal del SAMEC, siendo trasladada al hospital San Bernardo, donde lamentablemente falleció debido a un shock hipovolémico causado por las lesiones sufridas.
La investigación, liderada por el fiscal Espilocín, sostiene que después de disparar, los efectivos no brindaron asistencia a Ramos y, al comunicar el incidente a sus superiores, informaron erróneamente que solo habían realizado un disparo de repliegue ante una supuesta agresión. Esta discrepancia ha llevado a una mayor indagación sobre las acciones de los involucrados.
Entre los elementos que se están recopilando en el marco de la investigación se encuentran testimonios, informes policiales, registros de geolocalización del vehículo policial, así como actuaciones de Criminalística del CIF y los resultados preliminares de la autopsia, que han determinado la causa del deceso. La complejidad de este caso continúa desarrollándose, y se espera que se tomen decisiones importantes en los próximos días.