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La hermana de Rocío Aranda habla sobre el sospechoso del crimen en Chaco

Karina Aranda, hermana de la víctima, ofrece detalles sobre su relación con Alberto Luis Ávalos, principal sospechoso del asesinato en Chaco, en un contexto de dolor familiar.

Hoy 03:29

El asesinato de Rocío Aranda, una joven de 24 años, junto a cuatro menores, ha conmocionado profundamente a su familia en Chaco. En medio de esta tragedia, su hermana Karina ha decidido hablar sobre su relación con Alberto Luis Ávalos, el principal sospechoso del horrendo crimen.

Karina recordó que conocía a Ávalos porque él solía acompañar a Rocío en sus visitas familiares. Durante esas ocasiones, compartían momentos simples, como tomar mate o tereré cuando el calor era intenso. “Yo conocía la pareja. Cuando ella venía acá, venía con el marido. Tomábamos mate, conversábamos, charlábamos y si hacía calor, tomábamos tereré”, relató Karina, destacando la normalidad de esos encuentros.

La percepción que Karina tenía de Ávalos antes del trágico suceso era positiva. “Era un chico amoroso, un chico que jamás iba a lastimar a los chicos porque lo que se preocupaba era por los nenes”, afirmó, evidenciando el contraste entre su recuerdo familiar y la magnitud del crimen que ahora se investiga.

Al ser consultada sobre si había sospechado alguna vez de un posible desenlace trágico, Karina fue contundente: “Jamás, jamás. Nunca pensamos que iba a pasar eso”. Esto subraya la incredulidad de la familia ante la tragedia, que la tomó completamente por sorpresa.

Karina también compartió información sobre la vida de su hermana con Ávalos. Según mencionó, Rocío le había comentado que él consumía drogas, aunque aclaró que esa era la única información que poseía al respecto. “Yo sabía por la boca de mi hermana eso, no más, que él consumía”, expresó, dejando entrever la complejidad de la situación que vivía Rocío.

En cuanto a posibles episodios de violencia, Karina aseguró que su hermana nunca le había hablado de maltrato. “Nunca me dijeron que ella tenía maltrato. A mí, por lo menos, nunca me contó que él le golpeaba o le gritaba”, sostuvo, lo que indica que la familia no estaba al tanto de problemas graves en la relación.

Además, Karina recordó que Ávalos solía dirigirse a ella con cariño, diciendo que la extrañaban cuando se iba, lo que refuerza su percepción de que no había señales de alarma en la conducta de su cuñado. La masacre en Chaco ha dejado una huella imborrable en la familia Aranda, que ahora enfrenta la dura realidad de una pérdida irreparable.