Cobertura especial
Mundial 2026
Un alto funcionario del gobierno uruguayo, designado para monitorear la relación bilateral, reconoció públicamente que hubo intento de soborno y coimas en negocios de la Comisión Administradora del Río de la Plata.
Ya no es "rumor" ni versiones de corrillos, ni notas de prensa a las que se buscaba "desmentir". Un alto funcionario del gobierno uruguayo, dirigente político de extrema confianza del presidente José Mujica, y designado para monitorear especialmente la relación bilateral, reconoció hoy públicamente que hubo intento de soborno y coimas en negocios de la Comisión Administradora del Río de la Plata.
El embajador itinerante Julio Baráibar, veterano dirigente del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), aseguró que la Cancillería uruguaya está en conocimiento desde hace dos años del intento de coima al embajador Francisco Bustillo por el dragado de canal Martín García.
Entrevistado en el programa periodístico de la emisora estatal Radio Uruguay, el embajador Baráibar fue contundente. "Bustillo me contó con detalles que lo habían querido sobornar, que se había negado a aceptar la oferta y que había informado a sus superiores", dijo en el programa De ocho a diez.
Baraibar expresó malestar del gobierno uruguayo con la actitud de la Cancillería argentina que trabó las negociaciones por ampliación del dragado del canal Martín García, por las versiones de prensa sobre sospechas de corrupción en ese tema.
Dijo que el intento de coima a Bustillo quedó registrado en informes internos oficiales, pero que para el gobierno eso "ya es historia" y lo que importa es que se concreten las obras del dragado con la transparencia que merece el caso.
"No compartimos los términos de la carta de (el canciller argentino, Héctor) Timerman porque no responde a un planteo oficial, ni siquiera de un integrante del gobierno, y se hace eco de los dichos de un diputado opositor y no creo que sea la manera de resolver este tema", dijo Baraibar en referencia a un legislador que no identificó.
"De país no nos podemos mudar, estamos donde estamos, tenemos los vecinos que tenemos y tenemos que adaptarnos para tener la mejor relación", señaló. En ese sentido, sostuvo que no siempre se puede obtener los beneficios buscados. "Tenemos que sacar y conceder, esa es la situación", dijo.
También dijo que no es conveniente tomar medidas de confrontación duras como pide la oposición. "No es metiendo gauchos que arreglamos las cosas", dijo el delegado de Mujica en las negociaciones con Argentina, y agregó: "es muy fácil desde la oposición meter el gaucho".
Reacción Argentina.
En una decisión inconsulta y que despertó un fuerte malestar en Montevideo, el canciller argentino Héctor Timerman convocó al embajador de Uruguay en Buenos Aires, Guillermo Pomi, para exigir al gobierno de Mujica que "ante las graves denuncias publicadas por medios de su país respecto de supuestos hechos de corrupción relacionados con el mantenimiento del canal Martín García" se inicie una auditoría especial conjunta del contrato.
La Argentina designará a la Sindicatura General de la Nación (Sigen), que está a cargo de Daniel Reposo, el funcionario que fue propuesto por la Casa Rosada para ser procurador general, y le reclamó a Uruguay que designe un organismo de control con competencia similar. En una carta enviada al canciller Luis Almagro, Timerman dijo que la intención de la Argentina es "mantener los compromisos asumidos sobre el mantenimiento y dragado del canal". Y subrayó: "Pero consideramos que es prioritario el esclarecimiento de las supuestas irregularidades descriptas por la prensa".
Ante el pedido de auditoría argentino, Uruguay logró el aval de todos los líderes políticos para exigir a la Argentina celeridad y transparencia en las obras de dragado de canales del Río de la Plata.