Según contó la propia víctima, se levantó para ir al baño y, al regresar a su habitación, se encontró con dos sujetos en el comedor.
Una mujer de 62 años sufrió un brutal asalto y ataque sexual tras ser sorprendida por dos depravados que entraron por la fuerza a su casa en el barrio Los Naranjos.
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La víctima, que se recupera de un ACV que sufrió hace 10 meses atrás, tenía reducida su movilidad, desplazándose con bastón o silla de ruedas, lo que fue aprovechado por los delincuentes.
El hecho ocurrió alrededor de las 5.30 de la madrugada del sábado. Según contó la propia víctima, se levantó para ir al baño y, al regresar a su habitación, se encontró con dos sujetos en el comedor.
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Bajo amenazas de que permaneciera silencio y gestos intimidatorios, los delincuentes –identificados con el alias "Alesito" (quien se encontraría en situación de calle) y otro de apellido Irazábal, del barrio Tabique– ingresaron a su cuarto. Lo que siguió fue una verdadera pesadilla.
La víctima explicó que mientras intentaba comprender lo que sucedía, ambos sujetos la levantaron de la cama y procedieron a bajarle sus prendas. En ese estado de absoluta indefensión, "Alesito" inició el ataque sexual, realizando tocamientos e introduciendo sus dedos en las partes íntimas de la víctima.
Según manifestó la damnificada, en un intento desesperado por detener el ultraje, les manifestó que necesitaba realizar una necesidad fisiológica, logrando que los atacantes la arrojaran de nuevo sobre el colchón.
La gravedad del episodio se acentuó cuando la víctima notó que el cómplice, Irazábal, portaba un cable en sus manos con la clara intención de maniatarla para inmovilizarla aún más.
Tras el ataque sexual, los malvivientes pasaron a la fase del robo, exigiendo dinero a los gritos y revolviendo cada rincón de la propiedad. Según se pudo establecer por denuncias complementarias, los delincuentes lograron sustraer teléfonos celulares, electrodomésticos, una garrafa y hasta mercadería, dejando a la mujer y a su nieto sumidos en el terror antes de darse a la fuga.
La denuncia fue radicada formalmente ante la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 12, donde la víctima fue asistida por personal especializado. La fiscal de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual –Dra. Ana Carolina Azar– tomó intervención inmediata en el caso, calificando el hecho por su extrema gravedad y ordenando las medidas necesarias para la captura de los sospechosos, quienes ya estarían plenamente identificados por las autoridades.