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Opinión y Actualidad

“Reseñas…”

Me preguntaron cómo pinta el año; pues hoy cumplo 66 de nacimiento. Con un poco de humor contesté que podría agregarle un 6 más convirtiéndolo en el famoso 666; el número de la bestia apocalíptica; y transformarme en un pequeño diablillo. Más en serio, y con un 2026 ya rodando, ganas no me faltan.

Hoy 08:00

Por Marcelo Trejo, santiagueño, sacerdote y teólogo
Con angustias en el camino expresaban sus sentimientos los peregrinos de Emaús al regresar a su aldea: “Esperábamos grandes cosas, pero nada sucedió” (Lc. 24,13 ss); y aquí tal vez, ¡menos que nada!

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La desazón de la vida democrática hiere y entristece. Su deterioro popular y corrupción de cuerpo institucionalizado solo provoca violencia en múltiples maneras y enturbia los horizontes posibles de bienestares. Femicidios, pedofilia, genocidios, guerras, suicidios y pobrezas no son caminos de paz. Atemorizan los engaños, las mentiras y los ocultos entretejes.

Así pues, necesitamos releer la historia pasada y reciente de Argentina en sus geopolíticas territoriales dado que las conocidas prácticas democráticas se vaciaron en formalismos desconcertantes. Urge buscar nuevos sujetos hacedores. El demo-kratos viable para la convivencia social política. Aquellos configurantes inéditos de una patria nacional y provincial que valga la pena ser vivida, deseada y defendida.

Por otro lado, el ámbito público político cada vez más se vuelve espacio de sentido religioso. Un gran desafío para las confesiones cristianas y – en lo que me toca – a la Iglesia Católica.

Una costumbre muy arraigada en la cultura argentina es convertir en números el sueño inmediato acaecido con fines lúdicos. Así el 48 es el “muerto que habla”. Esta analogía, irónicamente, me remite al querido Papa Francisco. ¡Éste nunca habló más que después de muerto! Antes casi eludido en ámbitos eclesiales o políticos; ahora aludido en demasía.

Citaciones doctrinales, remembranzas sociales, añoranzas de su pontificado, etc. Algo resuena del proverbio italiano “traduttore, traditore” referido no a la falsedad sino a la moderada interpretación que limita el énfasis o sentido profundo de lo dicho o actuado.

Sin embargo, León XIV nos recompone. Lampedusa, la isla del Mediterráneo, cementerio de náufragos sin tierra, pobres entre los pobres, es su opción de encuentro; lejos y alejado del imperio que invita a matar. El mismo “llamado a misericordia” de Francisco, y ahora en este papa proféticamente de cara al futuro.

Aunque particularmente tengo un juicio laboral que subsiste en un errático ritmo de los juzgados tribunalicios santiagueños bajo excusas administrativas, legales y quien sabe que más. Junto a la sensación que todo se prolonga, recuerdo a Marcellius, un personaje secundario, en la tragedia Hamlet de Shakespeare que expresaba al respecto: "algo huele mal en Dinamarca".

Sin embargo, porque “soñar con los ojos abiertos no es una contradicción” (E, Bloch), al 2026 lo llenaré de esperanza y estaré muy distante de colocar otro 6 a mis 66 años y sentir como diablillo. Porque estaré pendiente del 2027; tiempo eleccionario de nuevos sujetos demos-kratos, momentos de reacomodos políticos provinciales y pronto a 40 años de mi ordenación ministerial.

Sobre todo, apostando por el 7, ya no como número de la suerte sino con un sentido de fe. ¡Siete, setenta veces siete! El camino de la misericordia de Jesús que deseo transitar.