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Regionales

Un policía fallece en Bº Roberto Romero tras tiroteo familiar

Un trágico incidente en Bº Roberto Romero dejó un policía fallecido y dos heridos, mientras los investigadores analizan todas las hipótesis del suceso.

Hoy 16:14

La violencia y el desconcierto marcaron la noche del barrio Roberto Romero, en la zona oeste de la ciudad de Salta, donde un policía falleció y otras dos personas resultaron gravemente heridas por disparos de arma de fuego. Este trágico episodio ocurrió minutos antes de las 22 dentro de una vivienda, y las circunstancias siguen siendo objeto de investigación.

El policía fallecido ha sido identificado como Alejandro Julio María Cayo, quien prestaba servicios en la Ayudantía de la Dirección de Unidad Especial (DUE). Su expareja, también oficial de la Policía de Salta, permanece internada en estado crítico en el hospital San Bernardo. Asimismo, su padre, un retirado del Servicio Penitenciario, fue hospitalizado en un cuadro considerado grave.

Las autoridades intentan establecer si el policía realizó disparos contra su expareja y su padre, o si también sufrió una lesión autoprovocada. Desde la fuerza de seguridad se indicó que ninguna hipótesis ha sido descartada y que el esclarecimiento del caso dependerá de las pericias balísticas que llevará a cabo el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).

El director de Prensa de la Policía, Flavio Peloc, comentó que “el resultado de las pericias balísticas determinará cuáles fueron el arma o las armas utilizadas y eso nos va a aclarar las circunstancias de lo sucedido”. Además, señaló que el incidente tuvo lugar dentro de la vivienda, y aún se investiga si el padre de la oficial tenía la autorización o posesión de un arma.

Pese a versiones que indicaban una presunta participación de una hermana de la oficial herida, Peloc confirmó que no hay personas demoradas ni detenidas. “No se descarta ninguna hipótesis”, reiteró el vocero policial, enfatizando la necesidad de una investigación minuciosa.

La Policía destacó que no existían antecedentes de violencia intrafamiliar o de género entre la pareja. También se aclaró que el efectivo fallecido no estaba bajo tratamiento psicológico, aunque debía someterse a evaluaciones obligatorias para el proceso de ascenso.

En el momento del tiroteo, se encontraba en la vivienda un niño de aproximadamente un año, fruto de la relación entre ambos efectivos, quien quedó bajo resguardo familiar con intervención de la Asesoría de Menores e Incapaces. La fiscalía y los peritos continúan su labor para reconstruir los hechos y aclarar la mecánica de este trágico incidente.