La Ley 27.610 sigue vigente, pero el Estado nacional dejó de proveer insumos y las provincias deben sostener con recursos propios el acceso a la IVE. Las consultas y denuncias por obstáculos crecieron más de 300%. El Gobierno vincula el aborto con la caída de la natalidad, pese a que los datos muestran otra cosa.
Por Mariana Iglesias
Para Clarín
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El 28 de septiembre es el Día de Acción Global por el Aborto Legal. Se estableció en 1990, en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. La fecha recuperaba la lucha contra la esclavitud y, en particular, la llamada Ley de Libertad de Vientres de Brasil, sancionada en 1871. Establecía que los hijos nacidos de mujeres esclavizadas serían considerados libres, aunque la abolición definitiva de la esclavitud llegaría recién en 1888. Por eso la fecha quedó asociada a la lucha por la libertad reproductiva y contra la imposición sobre los cuerpos.
En Argentina este lunes 28 hubo una movilización al Congreso porque aunque la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo(IVE) sigue vigente, sostenerla se volvió cada vez más difícil.
El Proyecto Mirar es una iniciativa del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) que desde 2022 monitorea el acceso al aborto en el país. Su último informe muestra que en 2025 se realizaron 87.603 abortos en el sector público de 20 provincias: una cifra sin cambios significativos respecto de 2024.
No hubo más abortos. Por el contrario, crecieron las dificultades para acceder al derecho. El Gobierno nacional dejó de comprar los insumosnecesarios y 13 provincias debieron sostener la provisión con presupuesto propio. Es decir, mientras el Estado nacional se retira, los gobiernos provinciales y los equipos de salud hacen esfuerzos para mantener una política nacional que es ley desde 2020.
Según un monitoreo de Amnistía Internacional Argentina, en 2025, las consultas y denuncias por obstáculos para acceder a la IVE aumentaron más de 300% respecto a 2024. La principal barrera fue la falta de información: el 60% dijo no saber cómo o dónde acceder a la práctica.
A pesar de los datos, el presidente Javier Milei sigue vinculando el aborto con la caída de la natalidad, que ya se había desplomado mucho antes de la ley. En agosto Argentina adhirió al Consenso de Ginebra, una declaración política promovida por Estados Unidos que afirma que no existe un derecho internacional al aborto. No es un tratado ni tiene fuerza para modificar las leyes argentinas: la Ley 27.610 continúa vigente.
El propio Proyecto Mirar señala que la caída de la fecundidad es un fenómeno mundial y responde a múltiples factores, como los cambios culturales, la incertidumbre económica, el acceso a la anticoncepción y la falta de políticas de corresponsabilidad en los cuidados. Pero el presidente sigue hablando de "la locura de los pañuelitos verdes".