El Tribunal de Milán declaró disuelto el matrimonio celebrado en 2014 y desestimó los pedidos de manutención y pensión compensatoria de la mediática. Además, dispuso que deberá afrontar dos tercios de las costas judiciales.
La Justicia italiana puso fin al matrimonio entre Mauro Icardi y Wanda Nara. El Tribunal de Milán dictó la sentencia de divorcio y rechazó los principales reclamos económicos que había presentado la empresaria, entre ellos una solicitud de manutención mensual de 250.000 euros y otra de pensión compensatoria tras la separación.
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La resolución corresponde al proceso iniciado por el delantero del Galatasaray en noviembre de 2024 y disuelve legalmente el vínculo que ambos habían celebrado el 27 de mayo de 2014, en San Isidro, provincia de Buenos Aires.
El propio Icardi dio a conocer los detalles del fallo a través de sus redes sociales. En una publicación, destacó que la Justicia consideró que su expareja dispone de ingresos y patrimonio suficientes para mantenerse económicamente, por lo que no correspondía otorgarle una asignación de manutención como cónyuge.
Otro de los puntos centrales de la sentencia fue el rechazo al pedido de pensión compensatoria por divorcio, que Wanda había solicitado por 100.000 euros mensuales. Según los fundamentos difundidos, el tribunal consideró que no se acreditó que la empresaria hubiera abandonado o sacrificado su carrera profesional a raíz de las obligaciones familiares durante el matrimonio.
En ese sentido, los jueces evaluaron que su actividad pública y profesional se había expandido durante esos años y que su notoriedad también estuvo vinculada con su relación con el futbolista, quien tuvo una destacada trayectoria en el fútbol italiano.
La resolución también estableció que Nara deberá reintegrar dos tercios de las costas judiciales a Icardi, calculadas en 5.200 euros, más los gastos e impuestos correspondientes. El tercio restante fue compensado entre las partes.
Sin embargo, el fallo no resuelve todos los conflictos que mantienen. El tribunal italiano se declaró sin jurisdicción para intervenir en cuestiones relacionadas con la custodia, tenencia y manutención de las dos hijas menores de la pareja.
Por otra parte, continúa en trámite una causa en la que Icardi reclama la nulidad de determinadas transferencias de bienes inmuebles y solicita que sean restituidos a su patrimonio.
Tras conocerse la decisión, el delantero celebró el resultado y aseguró que representa el comienzo de una nueva etapa personal. De esta manera, el divorcio quedó formalizado en Italia, aunque las disputas judiciales y patrimoniales entre ambos todavía tienen capítulos pendientes.